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Reportaje

2021: ¿recuperación a la vista?

Los mercados externo e interno comienzan a revitalizarse, gracias a la capacidad de adaptación durante los periodos de confinamiento, los avances en la vacunación de poblaciones claves para la reapertura y la recuperación de la economía estadounidense. Esto, permitirá que la economía mexicana cierre el año con un crecimiento de 5%.

Por: Sergio Castañeda Swipe

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| La maldición del 2% de crecimiento

El 2020 fue un año terrible para la economía mexicana, que registró una caída de 8.5%, la tercera peor contracción desde 1896, como consecuencia de la pandemia de la COVID-19, que llegó a nuestro país en el mes de marzo; y la recesión mundial que esta provocó, al paralizar gran parte de la actividad económica. Un año después, todo parece indicar que la tormenta desatada por esta enfermedad en México ha perdido fuerza y la economía ha recuperado el 60% de lo perdido, por lo que este año se espera que el PIB nacional crezca entre 4.8 y 5.5%, tasas superiores a las previstas para las economías de Japón (+3.3%), Rusia (+3.8%), Brasil (+3.7%), Arabia Saudita (+2.9%), Sudáfrica (+3.1%) e Italia (+4.2%). ¿Cómo sucedió este milagro?  Gracias a la mayor capacidad de adaptación durante los periodos de confinamiento, los avances en la vacunación de grupos de población claves para la reapertura, y el arrastre ejercido por la recuperación de la economía estadounidense, explicó Marcos Arias Novelo, analista económico de Monex, durante la conferencia virtual “Perspectivas económicas y bursátiles 2021”. “En México, a inicios de año la actividad económica no pudo repuntar con el mismo ímpetu que la de otras regiones, pero los indicadores adelantados de marzo y abril sugieren que el mercado interno comienza a revitalizarse”, indicó. Ante estas circunstancias, comentó Arias Novelo, se ajustó el pronóstico de variación del PIB para 2021 y ahora se espera un crecimiento de 5.5% en lugar del 3.8% que se anticipaba previamente. “Dicho desempeño implicaría que, al cierre de año, el volumen de la actividad todavía sería inferior en 1.7% a los niveles pre-pandemia, pero las posibilidades serían amplias de que el umbral se supere en 2022”. Hacia adelante, consideró el analista económico de Monex, el desempeño económico seguirá sujeto a retos estructurales, particularmente aquellos vinculados a la inversión y a las secuelas que la crisis imprima sobre los ingresos de los hogares, por lo que se estima que la tasa promedio de crecimiento de los próximos cinco años será de 2.3%.

| Tendencia positiva

Para José Luis de la Cruz Gallegos, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), la recuperación de la economía mexicana mantiene una tendencia positiva; si bien se moderó durante el primer trimestre del año, permite establecer que el segundo trimestre del 2021 presentará la “nueva realidad” nacional: un crecimiento que permitirá alcanzar una recuperación parcial de lo perdido durante el 2020. “El inicio de la reactivación llegó tanto por el desempeño del sector primario, aunque su contribución es modesta y se atenúa, como por la tendencia positiva del sector industrial. El desempeño de la actividad fabril se ha visto favorecido por las exportaciones de manufactura que se dirigen al mercado de Estados Unidos. En este contexto, el mayor rezago se encuentra en el sector de los servicios, particularmente por la debilidad del mercado interno: la precarización del mercado laboral, la reducción en el número de empresas en la economía y la operación parcial en algunos sectores productivos han incidido en ello. De forma global, y de acuerdo con el INEGI, la economía mexicana retrocedió 2.9% durante los primeros tres meses del año”, detalla. No obstante, señala De la Cruz Gallegos, en entrevista con Alto Nivel, se puede afirmar que el retroceso del primer trimestre será el último a tasa anual porque a partir del mes de abril se observará una recuperación de la economía generalizada, que será atribuible a tres fractores: el primero, la tendencia de la recuperación industrial se asociará a la que comienza a observarse en el sector servicios y la cual se potenciará con la mayor apertura que registrará el turismo, la educación, la actividad comercial y el transporte, entre otras.

| De lo perdido, lo que aparezca

El segundo, comenta, es la base de comparación del segundo trimestre del 2020, que es históricamente baja, producto de la caída del 18.6% contabilizada en ese periodo. “Dicha variación estuvo asociada al cierre de la economía y de las micro y pequeñas empresas, un hecho que incidió en una pérdida de empleo que superó los 12 millones de puestos de trabajo y de los cuales todavía hay 2 millones pendientes por recuperar. A partir de abril se comenzará a revertir parte de esa contracción”. Y el tercero, agrega el director del IDIC, los efectos positivos vinculados con el crecimiento de la economía de EU: su PIB creció 0.4% en el primer trimestre (a tasa anual), un hecho atribuible al desempeño contabilizado en marzo y el cual se intensificó durante abril y los primeros días de mayo. “Esto, desde nuestro punto de vista está generando una dinámica exportadora favorable para México, lo que va a implicar que nuestro país tenga las condiciones para crecer alrededor entre 4 o 4.5%, y quizá hasta 5% en un escenario positivo”, destaca.

| ¿Qué sectores crecerán más en la segunda mitad del año?

Para el segundo semestre, el director de Estudios Económicos de Citibanamex, Iván Arias en entrevista con Alto Nivel destaca, ya con un avance importante en la vacunación, la reapertura de más actividades y todavía una expansión de la economia estadounidense, se estiman crecimientos positivos, de tal manera que para el año en su conjunto se preveé un crecimiento del PIB nacional de 4.8%. Así mismo, cree que serán aquellos sectores que tuvieron las mayores caídas el año pasado, los que presenten mayores tasas de crecimiento, como las manufacturas, que han tenido una recuperación más rápida, porque están vinculados a la demanda externa. “Otros sectores serán: el comercio al mayoreo y menudeo, el transporte de carga, que está teniendo una recuperación bastante rápida; y también aquellos que no se vieron tan afectados por la pandemia, como servicios financieros y el sector agropecuario, que están teniendo niveles de actividad por arriba de lo previo a la pandemia, como el agropecuario”. En cuanto a los sectores más rezagados y que tardarán más tiempo en recuperarse, Arias indica que serán aquellos que siguen sin poder abrir al 100%, como la industria turística, el restaurantero, y las actividades de entretenimiento e inmobiliario. Sobre este último, explica, la recuperación será mucho más lenta que el resto, pues muchas empresas están evaluando como regresar a trabajar a sus instalaciones; algunas posiblemente terminarán con un esquema mixto, incluso más de teletrabajo, lo que puede incidir de manera negativa en la renta de inmuebles. Un caso especial, agrega Arias, es el de la industria automotriz, que a pesar de la recuperación que han tenido las ventas en el mercado interno (+139.4% en abril y 3.3% en el acumulado enero-abril), la producción de automóviles podría verse afectada por la escasez de semiconductores.

| Factores en contra

Sin lugar a duda, indica De la Cruz Gallegos, a partir del segundo trimestre del 2021, México comenzará a presentar datos positivos en materia de crecimiento del PIB; no obstante, se debe considerar la necesidad de aplicar estrategias que garanticen su sostenibilidad, esencialmente en el sector industrial y en el mercado interno. De otra forma, subraya, el segundo trimestre del 2022 mostrará los limites de la recuperación: un crecimiento que no supere el 2% a tasa anual”. Todo el crecimiento que se tendrá en 2021 y probablemente en 2022, comenta el director del IDIC, tiene tres factores en contra: el primero, la baja generación de empleo. Segundo, destaca, la inflación, hay una presión infacionaria ya muy clara, no nada más en México sino también en EU y que puede implicar que hacia finales del año la política monetaria tanto de la Reserva Federal como del Banco de México (Banxico) y otros bancos centrales tengan que entrar en acción para contener esa presión inflacionaria. Durante marzo, Banxico decidió interrumpir el ciclo de recortes ante una inflación galopante que registró 6.1% anual en abril. El avance de los precios enfrenta presiones de reciente aparición tanto en el componente subyacente como en el no subyacente, por lo que, si bien se espera que habrá un descenso importante en los próximos meses, la inflación permanecería por arriba del objetivo de Banxico el resto del año y el espacio para nuevos recortes de la tasa de referencia sería nulo. Monex estima una inflación de 5.0% anual al cierre de año y un incremento de 50 puntos base entre noviembre y diciembre, por lo que la tasa se ubicaría en 4.5%; mientras que Citibanamex espera que la inflación cierre el año en 5.1%, muy superior a la de 2020, de 3.2%. Y el tercer factor que juega en contra, refiere Gallegos, son las reformas recientemente aprobadas en materia laboral y eléctrica, que puede implicar que México pierda cierto atractivo en el corto plazo para la inversión extranjera, que nuestro país se vea con cautela, ya que todo esto va a entrar en mecanismos de discusión legal a través del TMEC.

| Política industrial: sí o sí

¿Cuál es la alternativa? El director del IDIC dice que se requiere una política industrial para aprovechar la expansión económica en EU y para resolver los rezagos regionales y sectoriales que existen al interior del país, y los cuales son producto de 40 años sin una estrategia de desarrollo industrial. “Hoy, se habla ya de la necesidad de una politica industrial para reactivar con fuerza la manufactura, la construcción, la generación de energia eléctrica, la minería y la producción de petróleo y gas”. Y es que, asegura De la Cruz Gallegos, los proyectos de infraestructura de este gobierno: la Refinería Dos Bocas, el Tren Maya, el Programa para el Desarrollo del Istmo de Tehuantepec (PDIT) y el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, que pueden tener un efecto positivo en ciertos sectores y regiones, pero no alcanzar a resolver la problemática nacional. “Esta política industrial debe tener también contenido nacional como uno de sus objetivos, como un elemento básico, que es lo que están buscando la mayoria de las economías del mundo: reactivar su crecimiento en función de su propia producción. Así están operando las propuestas de Biden en EU, el nuevo proyecto económico de Corea del Sur y recientemente el proyecto Made in China 2025, y el propio progama de desarrollo industrial de Francia y Alemania, por citar algunos”, detalla. AN

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