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Reportaje

Automotriz 2022: otro año complicado

La industria automotriz en México tendrá que hacer frente a cuatro grandes retos: la persistencia y profundidad de la crisis en materia de producción de semiconductores, que está afectando el sector a nivel global; la carencia de inventario; el contrabando de autos usados y una baja demanda en el mercado interno.

Por: Sergio Castañeda Swipe

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La luz al final del túnel aún está lejos para la industria automotriz en México. El 2022 será otro año complicado para el sector en materia de ventas, producción y exportación. Y es que, si bien el impacto de la pandemia de la COVID-19 será mucho menor que en 2020 y 2021, las armadoras y los distribuidores tendrán que enfrentar cuatro grandes retos que frenarán la recuperación del sector: la persistencia y profundidad de la crisis en materia de producción de semiconductores que está afectando al sector a nivel global; la carencia de inventario; el contrabando de autos usados, que se espera aumente por la regularización que pretende hacer el gobierno federal; y una baja demanda en el mercado interno.

Ante dicho escenario, la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) ha reducido nuevamente su pronóstico de crecimiento para el 2021 y 2022 en materia de ventas. Ahora, el organismo empresarial estima un avance de 8.4% (1’091,266 unidades comercializadas) y 5.9% (1’091,266 unidades), respectivamente, muy lejos de los 1.3 millones de unidades vendidas en 2019, cifra que no se espera alcanzar sino hasta 2024.

“La venta de vehículos ligeros, en octubre pasado, sufrió un retroceso de 9.1% respecto al mismo mes de 2020; todos los segmentos, excepto camiones pesados y usos múltiples, cayeron. Estamos enfrentando la cuarta tasa negativa en el año, lo que ha afectado los resultados del periodo enero-octubre. Se ha perdido dinamismo de manera significativa: en el periodo enero-septiembre llevábamos un incremento en ventas de 14.1%, que ahora se ubica en 11.5%.”, comentó Guillermo Rosales, director de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

Esto, explicó el ejecutivo durante una videoconferencia, como consecuencia de que ha venido incrementándose el efecto negativo por la carencia de inventario disponible para comercializarse en la red de distribuidores del país, derivado de la persistencia y profundidad de la crisis en materia de producción de semiconductores, que está afectando la industria automotriz global.

“Esta problemática está teniendo un impacto muy importante dentro de lo que es la operación del negocio de la distribución de automotores en México, pues muchos de los integrantes de la asociación tuvieron número rojos por los escasos automóviles disponibles para la venta. No alcanzaron a compensar los gastos de operación”, subrayó.

| Carencia de autos y contrabando a la vista

¿Cuál es la perspectiva para el cierre de 2021 y el 2022? Que se continuará enfrentando una carencia de vehículos para su venta.

“Seguiremos viendo una desaceleración en la venta de autos ligeros y difícilmente estaremos rebasando el millón de unidades en 2021. Ante este panorama, estamos postergando la capacidad de recuperar los niveles de venta previos a la pandemia de la COVID-19. Si bien seguimos esperando que este nivel, o sea, arriba de 1.3 millones de unidades registrado en 2019, se alcance en 2024, sigue habiendo mucha incertidumbre respecto al periodo en el que seguiremos inmersos en la crisis mundial por la carencia de semiconductores para satisfacer la demanda de producción de vehículos”, comentó Rosales.

Otro reto que impactará de manera importante la industria el próximo año es el contrabando de automóviles usados. “En el periodo enero-septiembre representaban el 16.1% de la venta total de automóviles nuevos en el país. En dicho lapso de tiempo entraron de manera ilegal 122,342 autos chocolates, lo que significó un incremento de 40.6% respecto al mismo periodo de 2020, esto es, 35,332 unidades adicionales”, detalló.

Y la perspectiva es que el contrabando se dispare el próximo año, debido a que el pasado 16 de octubre el presidente firmó un acuerdo para ordenar a distintas dependencias de su gabinete la elaboración de un programa de regularización de autos usados, acuerdo que fue publicado el pasado 18 de octubre en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

“No hay, por el momento, avance en la elaboración del programa de regularización de autos usados ordenado por el presidente, pero esto ha sido aprovechado por los contrabandistas para introducir más automotores al país. Nos encontramos en el peor de los escenarios: no existe regularización, pero tampoco se ha actuado para frenar o terminar con dicho contrabando, de ahí la necesidad de tener certidumbre respecto a dicho proceso de regularización”, sostuvo el director de la AMDA.

| Coyuntura  sui géneris

De ahí que el panorama no sea el óptimo: “Estamos en una coyuntura sui géneris (muy peculiar). A la par que nuestra demanda de los consumidores no ha logrado recuperar los niveles del poder adquisitivo que se tenía en el momento previo a la pandemia, esto es, en los niveles de 2019, estamos enfrentando una carencia de oferta, de productos suficientes para atender la de por sí mermada demanda. De tal suerte que nos hallamos en una situación en la que no estamos teniendo la capacidad de demanda y, por lo tanto, estamos haciendo un ajuste en los pronósticos para 2021 y 2022”, explicó Rosales.

Reconoció que persiste la incertidumbre: las redes de distribución no tienen información suficiente para poder tener una perspectiva clara de lo que los distribuidores tendrán disponible en sus pisos de venta durante los meses de noviembre y diciembre, y al arranque del año. “De tal suerte que, de manera general, consideramos que seguirá impactado nuestro mercado por las circunstancias que hemos enfrentado en los últimos meses: disminución de inventario para poder ofrecer al público y, por otro lado, una demanda que tampoco está llegando a los niveles pre-pandemia”. AN

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