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Opinión

¿Cómo debe ser el director general de la empresa actual? 

Por: Lorenzo Fernández Alonso Swipe

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Hace un par de semanas fui a la sede de la European Foundation for Management Development (EFMD) para recibir la acreditación EQUIS, una de las tres más relevantes en el mundo académico. Además de la ceremonia de entrega, se programaron algunos espacios de reflexión sobre el propósito trascendente en la formación de líderes y la contribución que aportan a la sociedad, así como el papel que jugamos las escuelas de negocios en este gran proyecto.

Pocas veces los reclutadores hacen énfasis en la importancia de que ese candidato tenga desarrolladas habilidades blandas, las cuales ven como un complemento y no como parte fundamental del perfil.

Las reflexiones fueron muy profundas y variadas, pero un tema que me llamó la atención fue el de la importancia de preparar a los líderes también en habilidades blandas. Regularmente, cuando una empresa necesita cubrir una posición tan relevante como lo es la Dirección General, siempre busca a la persona que cuente con experiencia, amplios conocimientos técnicos y buenas habilidades para manejar temas administrativos y financieros. Sin embargo, pocas veces los reclutadores hacen énfasis en la importancia de que ese candidato tenga desarrolladas habilidades blandas, las cuales ven como un complemento y no como parte fundamental del perfil.

| Los retos que enfrentamos

El mundo en que vivimos hoy y los grandes retos que enfrentamos han modificado de forma muy particular la dinámica en las empresas y los perfiles de sus líderes. El manejo de la incertidumbre es un desafío que enfrentamos todos, pero impactó especialmente en quienes encabezan las organizaciones. Los directores generales tuvieron que aprender a ser vulnerables, a no tener todas las respuestas, a ser transparentes y genuinos, a generar confianza y compromiso, fortalecer el sentido de pertenencia y transmitir tranquilidad, incluso cuando se estaban tomando decisiones poco políticas. Y para ello es crucial tener ciertas habilidades.

El manejo de la incertidumbre es un desafío que enfrentamos todos, pero impactó especialmente en quienes encabezan las organizaciones.

Para saber más sobre las habilidades que se demandan ahora, cómo han cambiado con el tiempo y qué ajustes están haciendo las empresas en su proceso de selección de candidatos, profesores de Harvard Business School evaluaron los cambios que sufrieron ciertos perfiles de diferentes posiciones de Alta Dirección y descubrieron que las empresas han redefinido de forma significativa las funciones de sus directivos y que si bien las habilidades tradicionales siguen siendo relevantes, actualmente dan prioridad a las habilidades blandas.

| Visión estratégica

Un líder con visión estratégica, enfoque en el mercado, centralidad en el cliente, planeación y control de actividades y otras muchas competencias, por supuesto que es valioso y necesario en la organización. Siguen siendo válidas esas competencias directivas que tradicionalmente se piden a la Alta Dirección, pero hoy también se necesitan personas que apuesten por un liderazgo transformador que, como lo expone el estudio de Boston Consulting Group (BCG), sean capaces de dirigir con la cabeza, es decir, visualizar el futuro y alinearlo; con el corazón para inspirar y empoderar al equipo, y con las manos para ejecutar e innovar con agilidad.

Hoy también se necesitan personas que apuesten por un liderazgo transformador que, como lo expone el estudio de Boston Consulting Group (BCG), sean capaces de dirigir con la cabeza, es decir, visualizar el futuro y alinearlo.

La realidad que vivimos los directores generales en nuestras empresas nos impulsa a desarrollar habilidades que nos ayuden a ser más eficaces y eficientes, a conocer nuevas metodologías, tecnologías, a innovar, etc., pero esta realidad no debe limitarnos a actuar solo en las actividades propias de la Dirección General. Necesitamos interactuar con la gente, fomentar la cercanía, crear mecanismos para el intercambio de ideas, pulsar el ánimo de la organización y facilitar la comunicación. No enfocarnos en el desarrollo de las habilidades que nos permitan atender los retos actuales puede comprometer a la organización misma. AN

Lorenzo Fernández Alonso es director general de IPADE Business School.

 

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