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Reportaje

En homenaje a Don Roberto González Barrera

“Mi padre fue un gran mexicano que vivió convencido de que todo es posible. Con su visión, esfuerzo y perseverancia sembró en nuestro país semillas de prosperidad, logró llevar al mundo la magia y la esencia de México, y trascendió a través de sus obras y sus ideas”. –Roberto González Alcalá

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| Forjador de la industria mexicana del maíz

Don Roberto González Barrera nació en Cerralvo, Nuevo León, el 1º de septiembre de 1930. Dedicó toda su vida y trayectoria a la actividad empresarial, y fue reconocido como uno de los forjadores de la industria mexicana de la harina de maíz, así como uno de los impulsores del consumo del alimento más significativo en la cocina tradicional mexicana: la tortilla.

Realizó estudios formales hasta tercer año de primaria, pues desde niño se dedicó a los negocios. A los seis años de edad se hizo de un cajón para bolear zapatos en su natal Cerralvo y, como buen visionario, comenzó a rentar cajones a sus amigos. Dos años después ya tenía cinco, además del suyo.

En 1948, junto con su padre, Don Roberto González comenzó a incursionar en la industria de la harina de maíz. El año siguiente inauguró su primera planta productora de maíz nixtamalizado y fundó Grupo Maseca (Gruma), al que llevó al liderazgo mundial en la elaboración de harina de maíz y tortillas. También lo colocó como un importante jugador en materia de producción de harina de trigo y pan.


| El banquero

Desde los inicios de su aventura empresarial, Don Roberto mantuvo la firme idea de “hacer industria”, buscando incrementar la capacidad de producción de sus plantas para lograr una mayor presencia de mercado. Con esta idea en mente, en 1972 comenzó la internacionalización de Gruma en Costa Rica. Tres años después incursionaría en el mercado estadounidense y de ahí extendería su presencia por más de 100 países.

Don Roberto ocupó, además, un espacio muy especial en el mundo financiero nacional, pues fue reconocido como el banquero mexicano más exitoso desde la privatización de la banca en 1992. Como accionista mayoritario de Grupo Financiero Banorte, dedicó más de dos décadas para hacer crecer y consolidar la institución.

Hoy, Alto Nivel quiere reconocer la trayectoria de este gran hombre y empresario mexicano, cuyo trabajo y tenacidad siguen poniendo en alto el nombre de México entre las esferas empresariales de todo el mundo.


| Reconocimientos por su incansable labor

1998

  • Recibió la “Condecoración al Buen Vecino” por parte de la Cámara de Comercio México-Estados Unidos en Washington D.C.

2005

  • La Universidad Autónoma de Nuevo León lo reconoció como “Emprendedor del Año”.
  • La Cruz Roja Mexicana le otorgó “La Gran Cruz de la Orden de Honor y Mérito” y la medalla “Benemeritus”, máximas preseas que otorga la institución por méritos altruistas.

2006

  • La Asociación Nacional de la Publicidad lo galardonó con el premio “Kanay”, el cual se entrega a destacados empresarios mexicanos cuya labor impulsa las actividades del gremio de la comunicación y la publicidad.

2009

  • Recibió el “Premio de Honor Italia-México”, por ser uno de los principales empresarios mexicanos con inversiones en Italia.

2010

  • La Cámara de Diputados reconoció su gran apoyo a los estados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, los cuales fueron severamente afectados por los huracanes.

2011

  • Recibió el “Galardón Empresarial”, por parte de la organización Impulsa Nuevo León.
  • El periódico Excélsior lo colocó en el segundo lugar de los siete empresarios más destacados
    de México.
  • Por cinco años consecutivos formó parte de la lista de los 300 líderes de México.

2012

  • Recibió el premio “World Finance 100”, con el aval del Foro Económico Mundial de Davos.

Maseca es un caso tangible de progreso productivo aplicado a nuestra antiquísima cultura culinaria. Su crecimiento no fue producto de un eureka, sino de muchos, sucesivos y constantes: 150 patentes de tecnología propia”. –Enrique Krauze

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