altonivel
Regresar a edición Pantalla completa Compartir Accesibilidad Tamaño de texto
A- A+
Animaciones
Iniciar sesión
En Portada

Juan Antonio Hernández: el empresario visionario

Con un emporio sumamente diversificado y 56 años de experiencia en el mundo de los negocios, este empresario mexicano reinvierte el 95% de las utilidades en sus empresas y sostiene de manera categórica “El empresario debe ser un lobo hambriento; nunca debe perder el hambre de crecer”

Por: Ulises Navarro y Claudia Cerezo Swipe

Continua en la historia

Swipe Desliza a la izquierda para continuar

Juan Antonio Hernández

Presidente de Grupo Autofin


| Visión y diversificación

En 1978, el liderazgo visionario de Juan Antonio Hernández Venegas lo llevó a crear Autofinanciamiento México, mejor conocido como Autofin, empresa de comercialización de automóviles nuevos, mediante el esquema de autofinanciamiento. Su experiencia en el ramo automotriz lo llevó a adquirir, cinco años después, uno de los grupos de distribuidores de automóviles Chrysler más importantes del país: Grupo Elegantes. Durante los años siguientes creó Grupo Cresta, que hoy está conformada por ocho concesionarias Volkswagen certificadas, y Grupo Excelencia, que opera tres agencias y dos sucursales Chevrolet. A estos grupos poco a poco se fueron añadiendo agencias de todas las marcas de automóviles. Hoy, el grupo tiene más de 50 agencias cuyas ventas, en sus mejores años, alcanzaban las 86,000 unidades. El año pasado, por la pandemia de COVID-19, Grupo Autofin México vendió poco más de 50,000 automóviles. La diversificación del grupo inició en 1991, cuando Hernández Venegas decidió adquirir el equipo de futbol Toros Neza, al que llevó a la Primera División. Luego vinieron grandes oportunidades en diferentes sectores: energético, inmobiliario, de arrendamiento, bancario, de medios de comunicación, industrial y hotelero entre otros. Hoy, la apuesta del “contador”, como muchos le llaman, está puesta en sus negocios en el puerto de Acapulco y en un novedoso proyecto funerario. En entrevista, este hombre de negocios, capaz de anticiparse a los hechos y de crear una visión interesante del futuro, nos cuenta sobre estos planes.


AN | Juan Antonio, ¿cuál cree que será el futuro de la industria automotriz?

Estoy cumpliendo 56 años de trabajar en el ramo automotriz y por eso considero que conozco muy bien el negocio. Creo que los autos eléctricos y autónomos les van a dar un vuelco a las marcas. Pronto veremos marcas que aún no existen, pero que van a desplazar a las marcas centenarias y de prestigio. Esta revolución también obligará a un cambio en los formatos de las agencias. Los espacios de las salas de exhibición serán de 100 metros cuadrados como máximo, y la venta en línea dominará la comercialización. La pandemia que vivimos hoy en día ha obligado a acelerar estos cambios, así que los proyectos que había para el 2030 los comenzaremos a ver en un par de años. Nosotros, como líderes en Latinoamérica en la venta de automóviles nuevos, nos estamos preparando para este futuro cercano, apoyados en la diversificación. Somos uno de los grupos más diversificados de México y eso hace que estemos preparados para el cambio.


AN | ¿Cómo empezó la diversificación del grupo?

Creo que nuestra transformación comenzó en 2002, cuando percibí que la economía mexicana entraba a una etapa de pocos brincos y que la estabilidad iba a ser dominante. Ahora mismo, el dólar está en 20.06 pesos, cuando el gobierno actual lo recibió en 20.35 pesos. ¡Quién se iba a imaginar que dos años después del cambio de administración el dólar iba a estar más barato! Asimismo, me percaté de que iban a abundar los créditos baratos y que eso iba a hacer menos necesario el autofinanciamiento. Entonces buscamos la concesión de un banco y en julio de 2006 fundamos Banco Autofin México (Mi Banco). También decidí que la liquidez de nuestras grandes carteras se invirtiera en el sector turístico de Acapulco: el desarrollo inmobiliario Mundo Imperial, con los hoteles Palacio, Princess y Pierre. Cuando compramos Princess y Pierre Marqués, ambos eran operados por la cadena de hoteles de lujo Fairmont, pero hemos tenido tanto éxito que hoy operamos hoteles de terceros y ya ostentan nuestra marca Mundo Imperial. Ahora estamos planeando desarrollar una marca de hoteles de gama media, llamada Mi Inn. Serán alojamientos de 100 a 120 habitaciones sobre la carretera y queremos que tengan un toque que nos distinga. También estamos construyendo nuestro primer hospital en Acapulco: el Princess Hospital, y lo complementaremos con residencias para personas mayores.


AN | ¿Existen más negocios en puerta?

Mientras la vida me lo permita continuaré abriendo nuevas empresas. Por lo pronto, incursionaremos en el negocio de venta de medicamentos de laboratorios farmacéuticos, para hacernos de insumos médicos para el hospital a través de una nueva marca. Otros proyectos son la Universidad Mundo Imperial, en Acapulco, enfocada principalmente en carreras relacionadas con el campo de la salud y la hospitalidad, y un concepto único y original llamado Festín, cocina de autor a domicilio. Queremos ofrecer un servicio de alimentos a domicilio basado en carnes de pato, jabalí, cordero y pescado. Las entregas se realizarán mediante motonetas conducidas por mujeres impecablemente vestidas. La estrategia es ofrecer oportunidades de trabajo a ex stewards porque dominan el inglés y saben manejar alimentos. Así, un cliente podrá ordenar pato laqueado o jabalí troceado, por ejemplo, y la chef podrá poner la mesa para el cliente e incluso orientarle sobre los vinos con los que puede maridar su comida. En Zihuatanejo estamos planeando desarrollar un hotel que se llamará Princess Zihua, conformado por tres edificios en forma de pirámides (azteca, maya y tolteca) y una alberca infinita de 180 metros de largo, que se unirá a la playa. Queremos inaugurarlo el viernes 15 de diciembre de 2023.


AN | ¿Cuál de todos estos proyectos es el más importante?

La empresa más importante de toda mi vida es Memorial Eterno, un proyecto funerario único en México. Me he preparado para este proyecto a fondo. Se trata de 15 inmuebles en varias ciudades del país, en los cuales se ofrecerán servicios funerarios bajo conceptos novedosos. Por ejemplo, en Coyoacán tenemos el casco de una exhacienda de 15,000 metros cuadrados, catalogada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). A lo largo de este año inauguraremos los primeros inmuebles funerarios y en 2026 estarán operando los 15. Queremos tener un toral de 50 inmuebles en todo el país. Lo atractivo serán sus instalaciones, nunca vistas, el servicio y los costos. El grupo siempre se ha distinguido por cumplir lo que ofrece. Además, hemos creado un sistema de autoservicio, aprovechando que tenemos un banco. Las instituciones bancarias no pueden comercializar ningún servicio que no sea ahorro o préstamo. Entonces, hemos desarrollado un plan de pagos flexibles que con solo un depósito de 3,000 pesos en Mi Banco Autofin te da acceso al plan de servicios funerarios. Una vez que el usuario elige el tipo de servicio que desea, le hacemos un presupuesto que puede ir pagando mes con mes. Otra ventaja es que se puede retirar el dinero acumulado en el momento que se desee. El cliente solo tendrá que hacer una carta en la cual solicita al banco que ese monto, más los intereses generados, se pague a Memorial Eterno, siempre y cuando se hayan cumplido con los servicios contratados.


AN | ¿Cuál será la inversión en todos estos proyectos?

Lo que gane. Una de mis grandes fortalezas como empresario es que no tengo socios. El negocio lo hacemos mis hijos, mis nietos y yo. Todos vivimos con el 5% de las ganancias. El 95% restante se reinvierte en el negocio. Esa es mi cultura de negocios. El empresario debe ser un lobo hambriento; nunca debe perder el hambre de crecer. Hoy yo tengo más hambre que nunca, a pesar de que me estoy enfrentando a mayores retos, como el futuro de la comercialización de automóviles. Creo que la tendencia será la venta de seminuevos, así que tenemos listo un terreno de 100,000 metros cuadrados con capacidad para albergar 10,000 autos seminuevos para su venta. En la autopista México-Pachuca, a 12 minutos del nuevo aeropuerto de Santa Lucía, tenemos otra propiedad que convertiremos en un complejo inmobiliario, con hotel, restaurante y otros servicios que atenderán a todos los viajeros que utilicen el Arco Norte. En este complejo podrán dejar su vehículo y nosotros los llevamos al aeropuerto. Creo que, si bien la pandemia nos ha golpeado, como a muchas empresas, también nos ha dado la oportunidad de pensar en nuevas oportunidades y de avanzar más rápido de lo planeado.


AN | ¿Cuánto factura Grupo Autofin al año?

Entre 2,200 y 2,400 millones de dólares al año. Para comprar los hoteles Princess y Pierre Marqués solicitamos un préstamo y eso ha cambiado un poco nuestro ritmo. Nunca habíamos pedido un préstamo. Hemos tenido líneas de crédito porque eso es normal en el medio automotriz, pero ser el propietario de estos hoteles es un honor porque soy el primer mexicano dueño de esos complejos. Hicimos un gran esfuerzo, porque al tiempo que pagamos la deuda tenemos que reacondicionar los inmuebles. Sin embargo, el valor de los activos del grupo se ha desdoblado y eso es importante. Finalmente, cuando piensa en el negocio funerario, ¿lo visualiza como un memorial a usted mismo para cuando ya no esté? Eso se llama trascendencia, pero nadie puede adivinar el futuro ni estoy trabajando para ello. Lo que quiero lograr con este negocio, aparte de la diversificación, es cerrar un círculo, porque si yo estoy con una persona en esos momentos difíciles de duelo, cuando necesite un coche me lo va a comprar a mí. Eso es lo que quiero: crear agradecimiento. Si el grupo ha crecido atendiendo a la gente y cumpliendo con miles de personas, eso nos ha dado el agradecimiento y reconocimiento de nuestros clientes y eso es lo que quiero seguir haciendo. AN

También en esta edición

Compartir