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Opinión

La importancia de cambiar el liderazgo tóxico a transformacional

Por: Ricardo Rodarte Swipe

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El liderazgo dentro de nuestras organizaciones tiene una presión adicional ante la crisis global y se ha transformado tras la implementación del home office y la nueva normalidad en los centros de trabajo. De hecho, los líderes siempre han tenido que equilibrar las necesidades inmediatas con las estrategias y la visión a largo plazo. Sin embargo, hoy es más necesario que antes a medida que las empresas se recuperan de la pandemia de la COVID-19; por lo que no solo deben formular planes para el retorno laboral y ajustar los procesos para su recuperación económica, sino que deben analizar los impactos que esta situación tendrá a largo plazo.

Los líderes siempre han tenido que equilibrar las necesidades inmediatas con las estrategias y la visión a largo plazo.

Este cambio en el liderazgo es necesario, primero para sacar a flote los negocios y cuidar el bienestar de los colaboradores y, segundo, para mantener una cultura organizacional armónica que evite que la situación actual, aunada a la incertidumbre generalizada, intoxique el ambiente laboral.

| Resistencia al cambio

Hay diferentes factores que pueden ocasionar un liderazgo tóxico dentro de las organizaciones, como la resistencia al cambio, el estrés por cumplir con las metas de negocio o la preocupación por mantener el talento humano motivado y productivo, o incluso por conservar la plantilla laboral completa. Ante esto, existe el riesgo de que las personas en puestos gerenciales o ejecutivos puedan asumir un liderazgo negativo, caracterizado por acciones agresivas y falta de claridad o comunicación para expresar los objetivos de trabajo, en lugar de un liderazgo transformacional.

Recordemos que una gestión tóxica está considerada dentro de los factores de riesgo psicosocial, definidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como todos aquellos hechos, situaciones o contextos que pueden dañar la salud física, mental o social del trabajador. En México, estos factores están vigilados por la NOM035 de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social; por ello, las empresas ya deben haberlos identificado y comenzado a trazar estrategias para evitarlos.

Existe el riesgo de que las personas en puestos gerenciales o ejecutivos puedan asumir un liderazgo negativo.

De hecho, el liderazgo tóxico es uno de los factores de riesgo psicosocial más comunes en México, además de otros, como las relaciones negativas entre los equipos de trabajo, acoso laboral/sexual, jornadas superiores a las estipuladas por ley, condiciones inseguras en el ambiente laboral, entre otras.

| Liderazgo transformacional

Ante el contexto actual, el liderazgo debe ser transformacional, que responda a los retos, pero también que logre una contención psicológica y fomente la autonomía y resiliencia en los colaboradores.

Además, de acuerdo con el Foro Económico Mundial en su Cumbre Anual de jóvenes líderes mundiales, un liderazgo responsable durante una crisis global debe considerar un sentido de propósito, hacer lo correcto para todas las partes involucradas, así como mostrar empatía, compasión e inclusividad.

El liderazgo debe responder a los retos, pero también lograr una contención psicológica y fomentar la autonomía y resiliencia en los colaboradores.

El liderazgo es una competencia que no es exclusiva de la alta dirección o del equipo gerencial. Se debe reforzar en los colaboradores, especialmente en el contexto actual. No importa el nivel que tenga cada uno, mientras tenga una visión de transformación y no de negatividad, que tome decisiones acertadas para sí mismo y para su grupo de trabajo, inspirando al resto a alcanzar una meta en común a corto y largo plazo. AN

Ricardo Rodarte

@OCCMundial

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