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Reportaje

Las entidades de salud se transforman

La pandemia ha sido una excelente oportunidad para la reinvención del sector salud, pues aceleró varias de las tendencias de atención médica. Alexandro Arias, socio líder de la Industria de Ciencias de la Vida y Cuidado de la Salud de Deloitte Spanish Latin America, nos habla de los aprendizajes que trajo consigo.

Por: Ulises Navarro Swipe

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Alexandro Arias

Socio líder de la Industria de Ciencias de la Vida y Cuidado de la Salud de Deloitte Spanish Latin America

A pesar de los muchos impactos devastadores de COVID-19, la pandemia ha sido una excelente oportunidad para agilizar la innovación y la reinvención del sector salud, pues aceleró varias de las tendencias de atención médica existentes o emergentes, como el comportamiento cambiante de los consumidores, la integración de la ciencia y la atención médica, las tecnologías de salud digital, los nuevos modelos de prestación de la atención y la innovación clínica.

El sector reinventó el trabajo remoto, las visitas médicas virtuales y una cadena de suministro que se vio afectada por la escasez de suministros, personal y servicios médicos. También tuvo que crear nuevas asociaciones para producir y adquirir vacunas, tratamientos y suministros.

Alexandro Arias, socio líder de la Industria de Ciencias de la Vida y Cuidado de la Salud de Deloitte Spanish Latin America, nos cuenta sobre las transformaciones del sector y sus continuos desafíos, ahora que COVID podría pasar de pandemia a enfermedad endémica.

AN ¿Cuáles son las principales transformaciones del sector salud, derivadas de la pandemia?

En primer lugar, destacaría la industria farmacéutica, que se vio muy favorecida gracias a las vacunas y a algunos medicamentos para tratar COVID. Las farmacias también aumentaron sus ingresos debido al crecimiento de las pruebas rápidas. Los proveedores de servicios han tenido que adaptarse para atender a los enfermos y darles atención primaria, porque los hospitales en México, en general, se orientan a realizar procedimientos y no a la prevención y atención de los problemas de salud frecuentes de la comunidad.

Los hospitales se han dado cuenta de que tienen que redefinir cómo entregan sus servicios y mejorar la relación con médicos y pacientes. Los proveedores de servicios de salud ahora están más cerca de los pacientes y eso es muy valioso.

También nos percatamos de que, a pesar de los esfuerzos por seguir dando atención de manera virtual o a distancia, el contacto físico sigue siendo importante, sobre todo en ciertas especialidades, como dermatología.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) avanzó mucho en la digitalización de algunos procesos y trámites, y el gobierno salió adelante con la vacunación; sin embargo, aún está el reto de las vacunas para niños.

La población se dio cuenta de que lo más importante es la salud y la prevención, y muchas personas consideraron invertir en un seguro de gastos médicos para estar protegidos. En general, el gasto de bolsillo promedio por persona en materia de salud se incrementó en 40%.

Las aseguradoras, por su parte, están viendo en la pandemia una oportunidad para redefinir sus planes de salud hacia el futuro. Algunas aseguradoras están enfocando esfuerzos hacia la prevención, con clínicas de atención primaria.

AN ¿Qué otros aprendizajes ves para este sector?

Sin duda, la equidad. Las farmacéuticas se han dado cuenta de que tienen que ser más equitativas en el acceso a medicamentos. La iniciativa COVAX aceleró el desarrollo de vacunas y garantizó un acceso justo y equitativo para todos los países. Las farmacéuticas ahora saben que, si desean seguir desarrollando productos innovadores, deben diseñar esquemas accesibles para que los gobiernos puedan adquirirlos y entregarlos a la población.

Hay productos genéricos muy buenos, pero si sus precios siguen siendo altos será muy difícil venderlos. Por ello, los laboratorios farmacéuticos ahora están diseñando nuevas formas de entrega de medicamentos y esquemas de financiamiento de impacto.

Por otro lado, muchos jugadores están dispuestos a invertir en terapias basadas en resultados. Ya existen proyectos para acompañar a los pacientes durante todo el transcurso de su vida, principalmente a mujeres: desde vacunas durante la infancia hasta cuidados preventivos en su etapa de reproducción y edad madura. Así, podrá saberse con anticipación si una mujer va a desarrollar cáncer. Las farmacéuticas están muy enfocadas en este tipo de proyectos, y también están dando mucha importancia a la información de las poblaciones, para tomar mejores decisiones sobre salud.

La iniciativa COVAX aceleró el desarrollo de vacunas y garantizó un acceso justo y equitativo para todos los países.

AN Las lecciones aprendidas, sin duda, cambiarán fuertemente la investigación futura…

Así es. Las farmacéuticas se dieron cuenta del valor de la colaboración y de trabajar conjuntamente; de cómo se pueden ayudar entre ellas. Pero no solo las farmacéuticas, sino que también las grandes compañías tecnológicas están invirtiendo fuertemente en salud. Las cadenas de retail también están ampliando su base de salud. Se está creando un ecosistema muy interesante, en el cual diferentes jugadores están integrando soluciones para ofrecer una atención integral al paciente.

Un ejemplo es Apple, que desde hace dos años presentó su smartwatch para medir la frecuencia cardiaca, y ahora también puede medir la oxigenación.

Google y Amazon también están haciendo fuertes inversiones en salud. En Estados Unidos hay programas ligados al asistente virtual Alexa para el tratamiento de padecimientos de salud mental. Así, Alexa puede interactuar con un paciente con depresión, por ejemplo, y ayudarle a que no piense en el suicidio, por ejemplo.

Creo que los nuevos ecosistemas de salud serán clave en el futuro.

AN ¿Cómo pueden integrarse a estos ecosistemas las empresas de salud mexicanas?

Voy a poner el ejemplo de una institución educativa de Monterrey que ha hecho una apuesta muy importante en cuanto a la secuenciación del ADN. Junto con el Instituto Nacional de Medicina de Genómica, esta institución está desarrollando el banco mexicano de ADN, para que, con esa información, se pueda hacer investigación y desarrollo específicos para nuestra población.

Los laboratorios mexicanos también han jugado un papel importante en el desarrollo de medicamentos genéricos y en el desarrollo de sustancias activas.

Cuando analizamos cómo se rompieron las cadenas productivas y de suministro durante el principio de la pandemia, nos damos cuenta de que el Continente Americano necesita ser autosuficiente. Muchos insumos provienen de Europa del Este, que hoy es una zona de conflicto, de China e India, regiones a las que COVID ha pegado fuerte, así que necesitamos ser autosuficientes como continente y como país.

Por otro lado, hay un ecosistema muy importante de emprendedores mexicanos que trabajan en el campo de la salud. Sin embargo, existe desconocimiento y un poco de miedo por parte de los inversionistas y de los proveedores de salud.

Sabemos que health tech es un campo muy complejo y que va a estar muy regulado. Sin embargo, ya hay algunos avances. Por ejemplo, las recetas electrónicas y la creación de una base única para la compra de medicamentos.

AN ¿Qué se requiere para atraer más inversión nacional y extranjera?

Acelerar los procesos regulatorios para fomentar la inversión. Nuestros procesos aún no son tan ágiles como debieran. Una de las grandes oportunidades está en el campo de los estudios clínicos; es decir, que las autoridades permitan realizarlos en México. Hay algunos estudios en los cuales participamos, pero hay que agilizar los procesos.

Existen apoyos por parte de los gobiernos estatales para la apertura e instalación de plantas de manufactura y hay dinero en el sistema financiero para invertir. Sin embargo, no hemos aprovechado estas oportunidades.

Un tema que se ha vuelto muy relevante son los criterios Ambientales, Sociales y de Gobierno corporativo (ASG). Las grandes farmacéuticas están colocando bonos globales relacionados con los criterios ASG, pero en México no estamos aprovechando esta oportunidad.

Este tipo de instrumentos financieros podrían atraer fondos para financiar proyectos cuyo objetivo principal sea mitigar un determinado problema social o mejorar la situación de poblaciones vulnerables. Por ejemplo, una empresa mexicana podría atraer fondos si desarrollara una iniciativa para reducir una enfermedad crónica, como diabetes, o para educar a las adolescentes en el control de la natalidad y embarazos no deseados.

Los bonos ASG son muy atractivos, y nuestro sistema de salud necesita desarrollar instrumentos de este tipo y generar ideas innovadoras y modelos de negocio que le permitan atraer dinero. Así nació el sector fintech: las empresas desarrollaron ideas innovadoras y después se regularon. Creo que eso debe pasar en el sector salud. AN

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