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Reportaje

Más pañales para el bitcoin

El uso del internet en México se afianzó a partir del año 2006. Desde entonces se ha desarrollado en muchas vertientes, desde videojuegos y telemarketing, hasta redes sociales, comercio electrónico y transacciones bancarias. El bitcoin, con un tiempo relativamente igual al de la red, no parece avanzar con la misma dinámica.

Por: Gerardo Yong Swipe

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| Una verdadera montaña rusa

El bitcoin es una criptomoneda porque se basa en una tecnología blockchain que crea un sistema de cadenas descentralizadas, las cuales permiten que sus transacciones no sean controladas por una institución o ente financiero en una base de datos, como sucede con los bancos o con las casas de bolsa. Su cotización al 31 de mayo del 2021 es de 36,200 dólares por solo un bitcoin, algo así como 724 mil pesos mexicanos. Pero no siempre fue así, pues entre 2010 y 2013 su fluctuación varió de centavos a 1,270 dólares. En 2017 pasó de 2,000 hasta 21,444 en diciembre de 2020. Tres meses después superó los 60,000 billetes verdes. Aunque ha registrado movimientos interesantes, aún persisten dudas respecto a su uso y alcances. A fin de conocer estas dos perspectivas, Alto Nivel charló con dos expertos sobre sus usos y perspectivas a futuro.


| Un instrumento de uso cerrado

Para Gerardo Obregón, fundador y director general de Prestadero, institución de financiamiento colectivo, el bitcoin es un tipo de activo con finalidad de moneda que emplea blockchain. Su fundamento es que se puede mandar esta cadena de manera criptográfica y descentralizada; es decir, que no sea solo una institución o ente financiero el que tenga el control de esas transacciones en una base de datos, tal y como sucede con los bancos o con las casas de bolsa. “Esto permite que se puedan enviar ciertas transacciones de manera anónima o con seudónimos a otros usuarios alrededor del mundo, sin tener un ente centralizado que se encargue de realizar las transacciones. Se basa en una tecnología revolucionaria, pues todo el mundo sabe o ha escuchado hablar del bitcoin, lo que es prueba de que está cambiando algo en el mundo –señala el directivo–. En mi apreciación no tiene fundamento: es una burbuja valuada con la oferta y la demanda y la confianza que hay entre el peer network que se integra entre las mismas personas que hacen las transacciones”. El bitcoin fue creado como un sistema para proveer mayor libertad y facilidad de operación, pues se salta los candados burocráticos que establecen los bancos centrales de muchos países. En estos casos, una transferencia con bitcoin requiere de una serie de caracteres, así como una dirección de internet. El dinero se envía a una cartera o wallet sin que pase por ningún banco; de eso se encargan expertos a los que llaman “mineros”, que son quienes crean las operaciones criptográficas de la transacción. “Supongamos que hacemos una transacción como un spei, por ejemplo. Este pasa por un banco, que es quien lo respalda. Los bancos están regulados por el Banco de México o la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, entre otros órganos –comenta Obregón–. La regulación se evita con una transferencia a través de bitcoin. Los mineros, que pueden estar en diferentes partes del mundo, reciben la petición de la transacción y la perfeccionan a través de varios servidores deslocalizados geográficamente. Por este trabajo, que cada vez requiere de mayor poder computacional, se les paga con un pequeño porcentaje de la transacción o un bloque de bitcoins. Así es como ellos también ganan y tienen esa motivación por perfeccionar la transacción”, indica.

Hace algunos años, la gente comenzó a invertir en bitcoins cuando valían 18,000 o 19,000 dólares, pero llegó a bajar hasta 5,000 dólares.


| Una alternativa política a restricciones financieras

Esta facilidad del bitcoin es usada por países que tienen conflictos financieros por medidas, sanciones o regulaciones aplicadas internacionalmente, como Venezuela. Otros lo usan por la mala calidad del sistema bancario nacional y muchos más como una especie de protección contra la inflación. Entre sus usuarios también están, Brasil, Sudáfrica y Turquía, país que lidera el grupo. Venezuela es un ejemplo de país que usa este mecanismo, debido a las restricciones que tiene en la compraventa de dólares. A través de envíos de bitcoins se evita la regulación. “Caracas tiene ese tipo de restricciones históricas y el bitcoin es una forma de mover el dinero sin una regulación. En otro caso, con la hiperinflación que está viviendo ese país, a la gente no le sirve tener bolívares porque se deprecian de un día para otro; así que es mejor para ellos tener su dinero en bitcoins”, dice Obregón.


| Una burbuja muy arriesgada

Marzo de 2021 fue el mes en que el bitcoin registró un alza impactante, a tal grado que despertó el interés de mucha gente para lograr ganancias más rápidas y cuantiosas; pero incluso así, no es fácil usar este recurso sin conocimientos previos y específicos. “Quienes compraron bitcoins en su momento pudieron lograrlo, pero tiene riesgos como cualquier inversión. El bitcoin es muy especulativo. Es muy riesgoso invertir en este mecanismo, si no se le conoce bien. Hace algunos años, la gente comenzó a invertir en bitcoins cuando valían 18,000 o 19,000 dólares, pero llegó a bajar hasta 5,000 dólares. Mucha gente perdió mucho dinero en esa ocasión –explica Obregón–. El bitcoin es altamente especulativo porque no se basa en ningún tipo de análisis fundamental, como sucede con las acciones. Se pueden comprar acciones de Apple o de Tesla y su valor está estipulado por los posibles rendimientos que puedan tener a futuro, traídos a valor presente. Y eso es lo que vale la acción, lo que vale la empresa. El bitcoin tiene una valuación que depende de la oferta y la demanda que las mismas personas establecen cuando hacen transacciones y cuyo valor está por encima de empresas como Tesla. La capitalización del bitcoin ya está por encima del trillón de dólares. Por oferta y demanda, bitcoin no produce ningún activo, ninguna ganancia por sí sola. La manera de ganar dinero es que se compre barato a alguien y se venda caro; de otra manera solo son pérdidas”. La expectativa era que el bitcoin se convirtiera en el vehículo adecuado para sustituir las monedas tradicionales, lo cual no ha sucedido por la falta de credibilidad. Su gran volatilidad lo ha convertido en un instrumento inestable, comparado con las demás divisas el mundo. Aunque esto podría resolverse en un futuro, hoy el bitcoin sigue estando en pañales y su desarrollo será todavía más alargado.

Marzo de 2021 fue el mes en que el bitcoin registró un alza impactante, a tal grado que despertó el interés de mucha gente para lograr ganancias rápidas y cuantiosas; pero incluso así, no es fácil usar este recurso sin conocimientos previos y específicos


| La etapa naciente

Para Andrés Bello, experto en transacciones con bitcoins, este instrumento se encuentra todavía en una etapa naciente. “El bitcoin dio el primer paso en la creación de un activo descentralizado. Todos los proyectos que han surgido se construyen sobre ese mismo protocolo e idea de quitarles un poco el control a las entidades centrales y pasárselo a los individuos. Cuando una persona entiende esa propuesta, ve las cosas de manera diferente. Es un activo que, pase lo que pase, va a seguir valiendo lo mismo en unos años. El bitcoin emula el sistema bancario, pero elimina todos los intermediarios que existen”. Al parecer, 13 años de vida no han sido suficientes para que el bitcoin se convirtiera en la solución a todos los males transaccionales, pero ha sido incluso más efectivo en cuestiones de seguridad que la propia banca tradicional. “Esto es ambiguo, pues en todos los sistemas financieros ocurre esto y lo hemos estado viendo con algunos bancos, que nunca pusieron medidas antilavado eficientes y pagaron el precio de tener “malos” clientes dentro. En el bitcoin lo que pasa es que, como no hay quién regule la oferta y la demanda, cualquier persona puede tenerlo, pero eso no significa que cualquier institución pueda hacerlo, salvo Bitso México, que es la única que realiza la compraventa de activos virtuales en México. Tienen protocolos contra el lavado de dinero muy rigurosos, en el sentido de que ahí te exigen RFC, datos personales, comprobantes de ingresos, y cualquier movimiento fuerte que se registra lo reporta al SAT. Todos estos mecanismos impiden que se registren malas prácticas”. ¿Qué hace falta para que el bitcoin realmente despegue? Bello dice que educación, sobre todo en quienes no entienden cómo funciona el bitcoin, pues no se rige por un gobierno central que decida si tu capital o patrimonio vale más o menos, concluye. AN

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