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Monex: 35 años de enfocarse en los clientes

Por más de tres décadas, el grupo financiero mexicano ha sorteado cambios y crisis, pero ha salido avante gracias a su estrategia centrada en el cliente y a su agilidad para responder rápido a sus necesidades. La crisis derivada de la pandemia de COVID-19 no será la excepción.

Por: Ulises Navarro y Claudia Cerezo Swipe

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Héctor Lagos Dondé

Presidente ejecutivo de
Grupo Financiero Monex

| Una historia de éxito

La historia de Monex se remonta a 1985, cuando la empresa inició operaciones en el negocio de pagos y cambio de divisas. Durante 16 años se dedicó únicamente a esta actividad. La ley que regulaba la existencia de casas de cambio también era reciente, de principios de 1985, así que Monex fue una de las primeras casas de cambio autorizadas en México.

“Cuando iniciamos este negocio nunca pensamos que podríamos llegar a la posición que hoy tenemos, pero esto ha sido posible gracias a nuestro enfoque centrado en el cliente, en sus necesidades, y a nuestra capacidad de mantenernos ágiles para responder con eficiencia a sus requerimientos, a pesar de que hoy somos una institución mucho más grande” señala Héctor Lagos Dondé, fundador y presidente ejecutivo del grupo financiero.

En 2003, Monex se constituyó como grupo financiero, después de que sus accionistas adquirieran CBI Casa de Bolsa, dos años antes. Junto con ella, Monex se hizo de una operadora de fondos de inversión. Con las tres entidades juntas se conformó Monex Grupo Financiero y un año más tarde obtuvo la autorización para operar productos de manejo de riesgos Over The Counter (OTC).

Hoy, Monex está integrada por tres entidades financieras: Banco Monex, Monex Casa de Bolsa y Monex Operadora de Fondos, a través de las cuales ofrece productos para banca de empresas (cambios y pagos internacionales, derivados, crédito empresarial, cuenta digital, arrendamiento, banca electrónica y cash management e inversiones) y también para banca privada (mercado bursátil, fondos de inversión, inversiones internacionales y fiduciario).

“Queremos aprovechar la situación para pasar a un modelo de trabajo más digital y automatizado de manera permanente”

| Sorteando las crisis

Desde sus inicios, Monex ha pasado por muchos cambios y crisis, como la privatización de la banca comercial en 1990, la crisis económica de 1994-95, la financiera de 2009 y hoy la derivada de la pandemia de COVID-19.

El directivo explica que ha habido muchos momentos complicados. “Desde los primeros años efectuamos operaciones de compraventa de divisas en las cuales algunos de nuestros clientes fallaron. Después hubo una época en que vinieron muchas exigencias de aumentos de capital. Fueron tiempos difíciles. La crisis de 1995 fue una época difícil para México. Por fortuna, como el cambio de divisas era nuestro único negocio, la volatilidad en el mercado nos benefició, pues nos dio la capacidad de ser anticíclicos o de tener un comportamiento contrario al de la economía del país”.

Hoy en día, Monex ofrece más servicios, por lo que es más sensible a los vaivenes de la economía. Su principal producto siguen siendo las divisas y los pagos internacionales, es decir, apoya a las empresas con el pago y cobro de divisas, por lo que está muy relacionado con operaciones de comercio exterior. También tiene un negocio importante de derivados y subsidiarias en Estados Unidos y en Europa.

La estrategia ha sido ofrecer a los clientes una gama de productos más completa, que incluye desde soluciones para el manejo de sus tesorerías, hasta apoyo crediticio y manejo de derivados. “Podemos proteger un poco su posición o los riesgos que pueden tener en el mercado de cambios, pero también en el mercado de tasas de interés”, detalla el directivo de Monex.

| La crisis y el sistema financiero

Para Lagos Dondé, el sistema financiero mexicano llegó fuerte a la crisis derivada de la pandemia de COVID-19, pues tiene niveles elevados de solvencia y liquidez. En su conjunto, muestra solidez para enfrentar las consecuencias de la emergencia sanitaria; no obstante, hay instituciones más vulnerables y que podrían verse afectadas [fue el caso de la quiebra de Banco Famsa].

La regulación del sistema financiero también está muy fuerte, sobre todo si se compara con la de 1994, que era una regulación débil y falta de transparencia. Hoy, todos los bancos mexicanos están alineados a las medidas internacionales de Basilea III, lo que refuerza la resiliencia de las instituciones y da confianza en el sistema financiero. Sin embargo, el reto es latente: la contracción económica que estamos viviendo generará una serie de dificultades para que muchos negocios puedan seguir cumpliendo con sus obligaciones crediticias.

“Es preocupante la falta de medidas para ayudar a estas empresas, no solo para que puedan mantener su operación o reestructuren sus obligaciones crediticias en el tiempo, sino también para que mantengan las fuentes de trabajo”.

Además de los programas que existían desde antes de la pandemia, como los que ofrece la banca de desarrollo, el directivo de Monex reconoce la conveniencia de que el gobierno y la banca comercial trabajen juntos para proteger tanto los negocios como el dinero de los ahorradores. “Tenemos una responsabilidad muy bien definida en la regulación y, por tanto, necesitamos el apoyo del gobierno y de la banca de desarrollo para que el crédito pueda seguir fluyendo y que las empresas que son viables, pero que están pasando por una mala época, puedan sobrepasarla”.

“El próximo año será crítico para el sistema financiero, pues, aunque las cifras de 2020 ya reflejan mermas en las utilidades, aún no hay efectos importantes en las carteras vencidas y en la morosidad de los créditos”.

| Monex a futuro

A raíz de la emergencia sanitaria, el grupo ha fortalecido sus iniciativas de digitalización, de autoservicio, para que los clientes puedan realizar operaciones sin necesidad de que alguien les atienda, y de interacción con clientes, tanto a través de aplicaciones móviles como de servicios en línea.

“Además, estamos haciendo inversiones importantes en sistemas que nos permitan aprovechar toda la información que se genera. Queremos aprovechar esta oportunidad para pasar a un modelo de trabajo más digital, más automatizado, y que sea permanente, independientemente de las condiciones de salud”.

Hasta antes de la pandemia, Monex tenía crecimientos de doble dígito, pero para el cierre de 2020 esto podría cambiar. Hoy, su cartera de crédito está prácticamente estancada, aunque el negocio de divisas se ha mantenido a buen ritmo; sin embargo, como la participación que Monex tiene en este negocio es alta, no será fácil incrementarla. Aun así, la participación del grupo financiero en el negocio del comercio internacional seguirá siendo importante, pues el comercio con otros países podría ayudar a la recuperación de la economía mexicana.

Para el directivo, 2021 será un año crítico para el sistema financiero, pues, aunque las cifras de 2020 ya reflejan mermas en las utilidades de los bancos, todavía no hay efectos importantes en las carteras vencidas y en la morosidad de los créditos

“Creo que el próximo año los hombres de negocios tendrán que ser muy cuidadosos y prudentes en las decisiones de negocio que tomen, pero también será un año en el que deberán sentarse las bases para la recuperación”, finaliza el directivo. AN

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