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Toyota se mueve rápido

La armadora japonesa trabaja en electrificar su flota hacia el año 2030 y para ello ha destinado 70,000 millones de dólares. La compañía dejará de ser un fabricante automotriz y se convertirá en una empresa de movilidad.

Por: Ulises Navarro y Claudia Cerezo Swipe

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Luis Lozano

Presidente de Toyota Motor de México


La marca japonesa Toyota llegó a México en 2002, año en el que vendió 95 unidades del Toyota Camry durante su primer mes en tierra azteca. Hoy ofrece 18 modelos al mercado mexicano, desde compactos y subcompactos hasta deportivos.

A nivel global, Toyota ocupa el primer lugar como el mejor fabricante de automóviles en confiabilidad, de acuerdo con un análisis de iSeeCars.com, un sitio web de investigación que ayuda a los usuarios a encontrar y comparar automóviles en venta, utilizando un algoritmo informático.

Los vehículos Toyota son conocidos por su longevidad y iSeeCars ha demostrado que duran más que cualquier otra marca. Los Toyota están tan bien construidos que tienen costos de mantenimiento y reparación por debajo del promedio, lo que ayuda a explicar por qué permanecen en la carretera durante tanto tiempo.

Platicamos con Luis Lozano, presidente de Toyota Motor de México, sobre la calidad de la manufactura mexicana y sobre la estrategia de transformación de la compañía para dejar de ser una empresa automotriz y convertirse en una firma de movilidad.


AN ¿Cuál es tu visión sobre la industria automotriz?

Contestaré a esta pregunta en tres partes. Primero, la industria no ha recuperado las ventas desde 2016, cuando alcanzó el máximo pico de ventas. Lo que se necesita es reforzar el mercado interno. A Toyota le ha ido muy bien, pues hemos incrementado nuestro market share. Cerramos el año pasado en el tercer lugar del mercado mexicano; sin embargo, estamos convencidos de que las ventas pueden incrementarse. Creo que el gobierno debería desarrollar políticas públicas para inyectar mayor dinamismo a la venta de automóviles. Por ejemplo, para hacer que las financieras ejecuten más rápido las garantías prendarias, con la finalidad de reducir las tasas de interés.

En segundo lugar, está el tema de la manufactura. México es un productor relevante a nivel global. Ocupa el cuarto lugar en exportación de vehículos nuevos y es vecino de un país [Estados Unidos] al que ha vendido muchísimos vehículos, gracias a los incentivos que otorga su gobierno. Sin embargo, la falta de insumos es un gran reto. No solo faltan microprocesadores y semiconductores, sino otros insumos, como el plástico, porque las cadenas de valor se rompieron en todo el mundo debido a la pandemia.

En tercer lugar, en México tenemos la capacidad instalada para producir los vehículos del futuro, pero debemos encontrar la forma de aprovechar esta capacidad para convertirnos en una nación competitiva a futuro y, de esta manera, seguir siendo la potencia exportadora que hemos sido.


AN De acuerdo con datos de los analistas, la producción automotriz se ubica 22.77% por debajo de su nivel prepandemia (enero de 2020). ¿Cómo explicar esto a los consumidores que buscan un automóvil nuevo y no lo hay en el mercado?

Primero que nada, tenemos que tomar una posición de humildad y disculparnos con los clientes, ya que ellos son lo más importante para nosotros. La fabricación de un vehículo depende de una cadena de suministro global. Un vehículo está conformado por más de 20,000 partes que vienen de todo el mundo. Si falta una sola parte, el automóvil no puede terminarse y eso es lo que está ocurriendo. Ofrecemos una disculpa a nuestros clientes, pero eso es lo que está sucediendo en otras partes del mundo, no solo en México.

AN ¿Esta situación de escasez global influye en el precio final al cliente?

Por supuesto, porque existe una ley de oferta y demanda y algunos insumos pueden subir, como el acero y el aluminio. Lo que en Toyota estamos haciendo es tratar de que el incremento no sea desmesurado. En México tenemos una política de precio único y eso ha sido parte de nuestro éxito. Todos nuestros distribuidores se rigen exactamente por los mismos precios de venta para los diferentes modelos, así como también para las operaciones de mantenimiento de los vehículos. En otras partes del mundo no se puede tener esta política de precio único por razones de competencia económica. En Estados Unidos, la gente paga hasta 25% más del precio sugerido para el mercado. En nuestro país, el tema de precios está mucho más controlado.

Nuestro CEO global destinó 70,000 millones de dólares, de aquí al 2030, para electrificar todos los vehículos disponibles


AN ¿Qué tan complicada es la producción de automóviles con una inflación desbordada, como la actual?

Hasta hoy, nuestros equipos de manufactura y de compras globales han logrado mitigar el tema de los insumos, como los microprocesadores, y nos han mantenido dentro del mercado. Por ello, hemos tratado de contener los impactos inflacionarios, pero si la inflación sigue elevándose o sigue alta por mucho tiempo, las cosas se pueden complicar. Esperamos que las autoridades logren contener la inflación.

AN ¿Cómo es la presión de los distribuidores hacia el corporativo, al no tener vehículos suficientes? Su negocio es, justo, la venta de más vehículos. 

Los distribuidores viven de las ventas, pero se han beneficiado de otras formas, como la financiación de las empresas cautivas. Mientras más tiempo está un vehículo en el piso de ventas, se pagan mayores intereses a las financieras. Ahora, como los vehículos “están volando”, hay un beneficio para los distribuidores. Sin embargo, las marcas debemos ser cuidadosas para actuar con humildad hacia los clientes y no ponerles condiciones para vender. En ese aspecto, en Toyota hemos sido muy cuidadosos.


AN Este año Toyota cumple 20 años de haber llegado a México y en ese tiempo se ha constituido como un gran generador de empleos para el país…

Efectivamente. Estoy muy orgulloso de lo que hemos logrado durante este tiempo. Son pocos años si nos comparamos con otras marcas, que llevan casi 100 años. Sin embargo, nuestra cultura japonesa nos ha llevado a dar pasos constantes. Desde que pisamos México, pusimos a fondo el acelerador: hoy en día hemos vendido 1.3 millones de vehículos en el país y hemos fabricado más de 1.7 millones en las plantas de Baja California y Guanajuato.

En estos 20 años hemos invertido 1,400 millones de dólares en ambas plantas y hemos generado más de 11,000 empleos directos e indirectos en el país. Además, tenemos una de las redes de distribuidores más sólidas del mercado, y tenemos un equipo comercial de excelencia, que nos ha colocado en la tercera posición en ventas del mercado.

En este tiempo también hemos reafirmado nuestro compromiso con el medio ambiente y nuestro camino hacia la electrificación, pues hemos vendido cerca de 90,000 vehículos híbridos eléctricos en el país, que se traducen en una reducción de 700,000 toneladas de dióxido de carbono.

Un tema relevante para nosotros es la huella de carbono. Toyota ha sido un icono en introducir los automóviles híbridos eléctricos en el mercado. Nadie ha vendido más vehículos eléctricos en el mundo que nosotros.


AN ¿Cuáles son los planes futuros en el país? 

Desde el punto de vista global, nuestro CEO mundial, Akio Toyoda, piensa que este momento de transformación automotriz es tan importante como cuando se inventó el modelo T de Ford y surgió la producción en serie de vehículos.

Cuando uno analiza todas las opciones que existen en materia de movilidad, conectividad, autonomía, esquemas de pago y financiamiento, etc., participar en todos los rubros es difícil. Nosotros estamos apostando a ser un jugador de movilidad viable y sustentable.

Por esta razón, tenemos cuatro opciones de vehículos sustentables para nuestro mercado: híbridos electrificados (con motor de gasolina y motor eléctrico que trabajan juntos para ofrecer mejor rendimiento), plug-in hybrid electric (híbridos enchufables, que combinan las características de un híbrido con las de un eléctrico, pero tienen una batería de mayor capacidad para conectarse a la red eléctrica y recargarse), vehículo eléctrico de batería (totalmente eléctrico, pues no usa ningún tipo de motor de combustión interna) y el vehículo eléctrico fuel cell (vehículos eléctricos de celda de combustible que basan su sistema de propulsión en un motor eléctrico y una batería que obtiene la energía necesaria a través de una pila de combustible de hidrógeno).

Toyota es una empresa que piensa a largo plazo, sin considerar las coyunturas de gobiernos; por eso seguimos invirtiendo en la electrificación de nuestra flota. Nuestro CEO global destinó 70,000 millones de dólares, de aquí al 2030, para electrificar todos los vehículos que tendremos disponibles. En este sentido, México se va a beneficiar de esta estrategia, porque estaremos reduciendo las emisiones de carbono desde distintos frentes, que incluyen autos híbridos y vehículos propulsados por hidrógeno.

De hecho, el mercado mexicano ya está prefiriendo vehículos híbridos eléctricos. El año pasado, 28% de nuestras ventas fueron de vehículos híbridos eléctricos.


AN ¿Qué hay de cierto en que la gente no compra autos eléctricos porque su mantenimiento es más caro?

En nuestro caso no es así. El servicio de un eléctrico y un auto de gasolina cuesta lo mismo. Además, el auto que ahora está en el mercado no requiere de recarga; no se necesita conectar. El motor interno recarga la batería que hace funcionar el motor eléctrico y con el cual el auto funciona la mayor parte del tiempo. Además, no tenemos registro de que las reparaciones sean más caras, ni de que haya un daño en el motor. Yo he tenido cuatro autos híbridos y cada vez el producto es mejor: es más ligero y ofrece un mejor manejo.

Creo que estamos en un proceso de transformación en el mundo automotriz, en el cual el software va a jugar una parte fundamental. Nosotros fabricamos hardware, pero falta la mitad del negocio: el software. Por eso nos hemos asociado con empresas que no son de la industria automotriz, para explorar nuevos horizontes, y México tiene la gran oportunidad de crecer más, gracias a la capacidad instalada. Nosotros seguiremos apostando por México y continuaremos comprometidos con nuestros clientes.

AN ¿Cuál es un buen número de vehículos para vender este año?

Estamos pensando vender alrededor de 90,000, debido a la fractura de la cadena de valor y a la escasez de algunas autopartes. A pesar de las tasas de interés, la gente sigue comprando autos nuevos; el problema es que no hay vehículos. AN

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