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Bodas de destino en México octubre 3, 2018 5 min.

Mientras el actual gobierno de la Casa Blanca emana políticas antimigratorias a diestra y siniestra, en México se baila, canta y ama. Tal parece que hacía falta un enemigo común para unir al pueblo bajo una sola consigna: reivindicar nuestra valía más allá del cliché. En la era de la novedad permanente –gracias, Instagram–, ningún millennial que se precie desea casarse en el mismo sitio que todos sus amigos, de ahí la necesidad de encontrar escenarios únicos (con vocación nacionalista y altamente fotogénicos) que, aunque no lo sean, se sientan como recién descubiertos.

Cada uno tiene su propia visión del romance, pero la realidad es que existen entornos privilegiados que invitan a celebrar una boda especial. En las siguientes líneas, enlistamos algunos de ellos, que le han valido a nuestro país su recién adquirida condición de hot spot, apetecible tanto para quienes lo vivimos en su cotidianidad como para los que vienen de fuera.

Tulum, Quintana Roo

La cara más visible del fenómeno es Tulum, una joya a medio pulir que yace en la costa caribeña, rodeada de una flora apabullante. Allí, abundan los hoteles de lujo en clave natural, diseñados para hedonistas con inquietudes ecológicas. Y es que este destino se rige por su propio código estético –una suerte de tropical chic con tintes minimalistas–, que se ve reflejado en la arquitectura, la moda, la gastronomía y, en general, el estado de ánimo de su gente. Organicen una ceremonia simbólica a la orilla del mar o en un cenote cargado de energía positiva. Después, querrán quedarse para pedalear por los alrededores –desde las ruinas prehispánicas hasta las boutiques locales, todo es accesible en bicicleta– y dejarse consentir con un masaje en alguno de los exclusivos spas de la zona.

Dónde casarse: Originalmente la residencia de una duquesa italiana, el Hotel Escencia conjuga las tradiciones del pasado con el buen vivir cosmopolita. Este aristocrático oasis reposa donde la selva se disuelve en las arenas castas de Xpu-Ha, una de las áreas mejor conservadas de la Riviera Maya (hotelescencia.com).

Un día de spa. Sea donde sea que decidas casarte con el amor de tu vida, separen un espacio en su agenda, previo al gran día, para relajarse en el spa del hotel y consentirse. Dejarán atrás todo el estrés.

Mérida, Yucatán

La Ciudad Blanca, como se le conoce por el color de las piedras que conforman sus construcciones, parece no haber cambiado en un siglo: los edificios vetustos y el ritmo de vida lento dan la sensación de encontrarse en 1900. Los principiantes seguramente disfrutarán de las plazas bonitas y de los lugareños que las recorren una y mil veces, sin prisas. Además, estarán asombrados por las mansiones centenarias –de colores pastel y con baldosas de pasta– que bordean las calles, como el majestuoso Paseo Montejo.

Aunque es en la capital donde sucede toda la acción, en las afueras encontrarán espectaculares cenotes tan turísticos o desconocidos como lo deseen, del mismo modo que ruinas mayas y haciendas que ameritan una visita.

Dónde casarse: El hotel Rosas & Xocolatl es una obra conceptual que gira en torno a los elementos con los que fue nombrado. Su propuesta tiene como base la transformación de los sentidos, de lo corporal a lo espiritual y viceversa. La cocina de autor, catalogada como una de las mejores de Mérida, y las hermosas terrazas con espejos de agua merecen mención aparte (rosasandxocolatl.com).

Isla de la Pasión, Quintana Roo

Enclavado en el mar Caribe, muy cerca de Cozumel, se encuentra este paraíso para dos… y unos cuantos más. Sus paisajes espectaculares, su tranquilidad y misticismo convierten a esta breve isla en la sede ideal de bodas íntimas. Un espacio privado consagrado a Ixchel, la antigua diosa maya del amor y la fertilidad, cuyo don es dotar de eternidad a las uniones que allí se produzcan. La isla se extiende por apenas un kilómetro, en el que coexisten pacíficamente tres ecosistemas –el manglar, la selva y los arrecifes de coral–, que pueden ser explorados a través de actividades como paseos en kayak y recorridos submarinos.

Dónde casarse: Aunque el terreno es prácticamente virgen, cuenta con una pérgola con vista al mar, cabañas para alojar a novios e invitados y un bello espacio en la playa para bailar hasta el amanecer (islapasion.com.mx).

Desde el norte hasta el sur, México cuenta con destinos increíbles para celebrar tu enlace.

Oaxaca, Oaxaca

Por su carácter surrealista y receloso de sus tradiciones, se dice que Oaxaca es la gema oculta de México. Allí, la boda típica ronda los tres días: durante el primero se celebra la unión civil y, en el segundo, la religiosa y un banquete. También se acostumbra peregrinar en grupo hasta la iglesia –la catedral de Santo Domingo es divina–, en compañía de los alegres monos de calenda, unos títeres gigantes que van vestidos como locales. Si bien las pirámides de Monte Albán son imperdibles, la ciudad contemporánea, cuna de talentos culinarios y artísticos, se conoce mejor a través de sus mercados y galerías independientes.

Dónde casarse: El jardín etnobotánico de Oaxaca formó parte de la huerta del Exconvento de Santo Domingo, construido para los frailes dominicos en los siglos XVI y XVII. Bajo una atmósfera muy romántica, alberga cientos de especies de plantas propias de la región (facebook.com/jardinoaxaca).

Valle de Guadalupe, Baja California

A este lugar, ubicado a pocos minutos de Ensenada y con vistas al Pacífico, se va a comer y beber. Sus excelentes vinos y distintiva escena gastronómica le han valido el título del “nuevo Napa”, aunque muchos dicen que lo supera. Por supuesto, el escenario fetiche para los enamorados son los viñedos. Mientras están allí, inspeccionen las tierras a paso lento y asistan a tantas degustaciones como el cuerpo aguante. Despídanse con un romántico vuelo en globo: las que captarán a bordo son postales difíciles de superar.

Dónde casarse: Bruma es un desarrollo sustentable que incluye un hotel boutique con exquisita arquitectura, una cava de vinos a cargo del destacado enólogo Hugo d’Acosta y 32 hectáreas de viñedos con cuatro varietales (bruma.mx).

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