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ABRIR CAMINO EN LA INDUSTRIA PROPTECH DE MÉXICO

Briq.mx te permite invertir en bienes raíces desde 1,000 pesos con rendimientos de hasta 20%. Así funciona.

Por: Mairem Del Río Swipe

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Alberto Padilla comenzó como la gran mayoría de los emprendedores: probando y fallando. Ahora, el ingeniero industrial es fundador y director general de Briq.mx, una proptech dedicada a conectar desarrolladores inmobiliarios con inversionistas particulares bajo el esquema de crowdfounding. Hasta hoy, han financiado 85 proyectos en CDMX, Guadalajara, Mérida, Cancún y otras ciudades mexicanas.

La idea surgió de una necesidad propia. “Nosotros queríamos invertir en bienes raíces, pero no teníamos dinero suficiente y seguro no éramos los únicos. Entonces pensamos cómo hacerlo sin tener millones”, cuenta Padilla.



Para invertir y obtener rendimientos desde Briq.mx los usuarios solo tienen que abrir una cuenta en la plataforma. “No tienen que hacer nada más que meterse a la página, ver cuál proyecto le gusta, depositar y esperar sus ganancias”, explica Alberto.

De hecho, fueron los primeros en traer este concepto a México en 2015, luego de ver que ya funcionaba con éxito en otras partes del mundo.


Solo necesitó el primer éxito para cosechar los próximos

Alberto es emprendedor serial desde 2008. “Tuvimos varias startups que fallaron, pero a una le fue muy bien: Aventones, que era de carpooling (compartir el auto). En 2015 la vendimos a BlaBlaCar y con ese dinero empezamos Briq”, relata Padilla, quien también creó y vendió la plataforma Reservamos.mx.

Fue cuando decidió apostarle al sector proptech y se asoció con Juan Carlos Castro, administrador de empresas con experiencia en bienes raíces, quien ahora funge como business developer en Briq.mx.


Abrir camino en México

Los socios enfrentaron el reto de abrir mercado en México. “En 2015 se nos ocurrió la idea y empezamos a explorar cómo hacerlo, porque nos dimos cuenta de que legalmente no se podía. No puedes decir ‘dame tu dinero, yo lo junto y luego vemos dónde lo ponemos’. Eso solo lo pueden hacer las instituciones financieras”.

En marzo de ese año llegaron con Grupo Bursátil Mexicano (GBM). “No sólo nos abrió las puertas, les gustó la idea y nos invirtió para el arranque”. Esa inversión inicial fue de 50,000 dólares que, sumado al dinero de los socios “invertimos en total unos 2 millones de pesos para arrancar”.

Unos meses después fondearon su primer desarrollo inmobiliario. “Un amigo nos dejó prestarle dinero y en 2016 buscamos más proyectos y los abrimos al público para que invirtieran desde la página. Cuando probamos que sí funcionaba, iniciamos la fase de crecimiento”.

Actualmente, Briq.mx se conforma de solo 21 personas. “Somos un equipo pequeño para lo que hemos logrado, pero estamos muy apoyados en la tecnología”.


Viabilidad de los proyectos

¿Cómo identifican una buena oportunidad de negocio en el sector de bienes raíces?

El equipo interno de Briq.mx evalúa la viabilidad de los proyectos según cuatro criterios:

  1. Reputación del desarrollador. Evalúan su experiencia previa, relación con clientes y nivel de involucramiento, “es decir, si también está metiendo su propio dinero”.
  2. Proyecto vs. mercado. Se hace un estudio de mercado para saber si el proyecto “es adecuado y tiene sentido comercialmente”.
  3. Aspectos financieros. Aquí entran los costos y utilidades esperadas, y si éstas alcanzan para generar rendimientos y pagar intereses o rentas.
  4. Análisis legal. Investigan si el inmueble está grabado o como garantía en otra parte, si tiene los permisos correspondientes y si cumple con el uso de suelo, entre otros.

Luego, presentan el proyecto ante un comité de inversión externo, conformado por especialistas en bienes raíces. “Son gente que lleva 15 a 20 años en la industria y además son externos, para eliminar el sesgo de nuestra subjetividad”. Ya con los votos de Briq.mx y del comité, los proyectos se publican en la página.


El modelo de negocios

El emprendedor de 38 años explica que Briq.mx “simplemente conecta al inversionista y al desarrollador, y les cobra una comisión a las dos partes”.

Los desarrolladores pagan una comisión del 3 al 5% sobre el monto del préstamo o inversión final, por la labor de evaluar el proyecto y la campaña de para recibir financiamiento colectivo. “Le prestamos el dinero a cambio de una tasa de interés y un plazo fijo, poniendo como garantía el propio proyecto para garantizar el pago a los inversionistas”.

Las ganancias van del 13 al 20% anual, dependiendo de las tasas de interés en el país. Estas se depositan de forma mensual, trimestral o ‘conforme flujo’, es decir, según se generen los rendimientos por la venta o renta del inmueble.


Ser inversionista en real estate

Esta plataforma mexicana cuenta con dos productos de inversión para los usuarios:

  1. Deuda/Crédito. Prestas dinero a un desarrollador, él construye y luego te los devuelve con intereses. Es este caso “no importa cómo le vaya al proyecto, si lo terminó o no, te tiene que pagar”, así que el riesgo es relativamente bajo.
  2. Capital. Bajo este esquema de ‘copropiedad’ te haces socio del desarrollador, “como si fueras accionista de una empresa”. Esta opción ofrece tanto proyectos de construcción como inmuebles ya en operación: hoteles, centros comerciales o edificios de departamentos en renta. “Aquí ganas de las rentas que generan esos inmuebles”, y tus rendimientos dependen del éxito (o no) del proyecto”.

Más allá de los riesgos, Padilla afirma que “es un gran momento para invertir en proptech”, pues la tecnología está cambiando cómo se maneja el sector y prevé que éste crezca más en los próximos años.

“El real estate en sí es de las industrias más antiguas, vigentes y consolidadas, porque cubre una necesidad básica que es la vivienda y además es resiliente en tiempos de crisis. Por más que haya metaversos y criptomonedas, seguimos siendo personas que necesitamos dónde vivir”.



La competencia y sus diferenciadores

Padilla no teme reconocer que tiene competidores en el país, especialmente desde 2018, cuando se volvió una industria regulada.

“Hasta ahora, solo somos cinco plataformas de crowdfounding inmobiliario en México, estamos en una asociación y nos llevamos muy bien entre todos. No nos vemos como rivales porque cada uno tiene su nicho”.

El emprendedor destaca que son los únicos que tienen ambos tipos de inversión (deuda y capital), y la única plataforma que expone sus resultados pública y abiertamente.

“Pero el mayor diferenciador es la calidad de nuestros proyectos. Al tener más tiempo en el sector, hemos acumulado más aprendizaje y experiencia. Los proyectos que se nos acercan son más maduros y mejor analizados”.


Hasta hoy, han financiado 85 proyectos en CDMX, Guadalajara, Mérida, Cancún y otras ciudades mexicanas. En diciembre de 2021 publicaron el primer proyecto en Estados Unidos: un hotel en Tampa, Florida; y adelantó que están por lanzar uno de multifamilies en Texas.

Sus planes para este 2022 incluyen aumentar su inversión en marketing, pues “es momento de posicionar bien la marca y que nos conozca más gente en más lugares”, como España, donde ya están analizando proyectos. También saben que la naturaleza de las startups demanda un crecimiento constante, así que “eventualmente vamos a abrir una ronda de inversión para ‘jalar’ más socios”.

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