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Capital Humano

EL DERECHO A LA DESCONEXIÓN DIGITAL

La ley establece que los empleados no tienen que responder a sus comunicaciones fuera del horario laboral, pero que se cumpla este derecho también depende de las políticas internas de las organizaciones.

Por: Redacción Emprende Swipe

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El trabajo a distancia modificó por completo los hábitos de vida de cientos de organizaciones y de sus colaboradores. Mientras algunos han abrazado el home office y sus múltiples ventajas, otros comentan que en esta aparente nueva normalidad, el trabajo llegó para nunca terminar.

En contraste, el promedio internacional oscila en más de 16 horas, lo que significa que el grueso de la fuerza laboral en México desconoce cómo canalizar su tiempo libre y balancear su vida de una manera sana.


Un horario de trabajo largo puede resultar perjudicial para la salud, pone en peligro la seguridad y aumentar el estrés, lo que claramente impactará en el desempeño laboral, conformando un círculo de malestar.

Aunado al impacto que ha tenido el trabajo a distancia derivado por la pandemia, que ha  provocado incluso un aumento de las horas de trabajo, es cada vez más complicado lograr un adecuado descanso, afectando la salud física y mental de las personas a través del incremento del estrés y la ansiedad.


El confinamiento puso a las organizaciones, empresas e instituciones a tratar de sobrevivir a su operatividad a través del uso de las herramientas tecnológicas; sin embargo, enfrentar este reto del mundo hiperconectado ha derivado en el surgimiento de muchos otros desafíos para organizaciones y trabajadores.

Ellos conviven y colaboran buscando establecer el límite entre los horarios del empleo y la vida personal, explica Josman Espinosa, docente investigador de la Escuela de Psicología de CETYS Universidad, Campus Mexicali.

 


Enfermedades laborales

Algunos de los padecimientos que afectan cada vez a más personas son los siguientes.

  • Tecnoestrés. Se genera por los largos periodos dedicados al uso de dispositivos tecnológicos (computadora y teléfono) y al uso intensivo de Internet. Ocasiona dificultad para concentrarse, fatiga, aislamiento, ansiedad, dolor de cabeza, cuello y espalda, alteraciones del sueño, gastritis, palpitaciones, mareos e hipertensión arterial.
  • Síndrome de burnout. Se atribuye a la sobrecarga de trabajo, constantes cambios de turno o de huso horario, excesivos niveles de responsabilidad y condiciones laborales inadecuadas. Ocasiona dolor de cabeza, alteraciones digestivas, trastornos del sueño, elevación de la presión arterial, fatiga, palpitaciones, depresión, cansancio emocional, minusvalía, apatía y ansiedad.
  • Karoshi. De origen japonés, en español  significa “muerte por exceso de trabajo” y hace referencia al fallecimiento súbito de un individuo –aparentemente sano– en su trabajo y a consecuencia de un derrame cerebral o de un ataque al corazón. Esto se debe a jornadas laborales excesivas y demasiada presión, que el organismo no es capaz de soportar.

Desconexión digital

Esta acción es en beneficio de los trabajadores en México y legaliza que una vez fuera de su horario laboral pueden elegir si desean o no contestar llamadas, mensajes y/o correos electrónicos relacionados a su rol profesional.


Josman Espinosa, docente investigador de la Escuela de Psicología de CETYS Universidad, Campus Mexicali recomienda las siguientes acciones para poner en práctica la desconexión digital y hacer uso balanceado del tiempo.

Apagar los dispositivos móviles, o bien, silenciar los chats que estén relacionados con el trabajo. Esto implica restringir llamadas con el modo ‘no molestar’ para evitar tentaciones y reactivarlas solo en horario laboral.

Configurar una respuesta automática en el correo electrónico y en los mensajes instantáneos ayuda a que quien se ponga en contacto, sepa que se le dará una respuesta dentro de la jornada laboral, y que no se está al pendiente de dar contestación a los mensajes que llegan fuera de ese lapso.


Es importante acordar un canal de comunicación para atender temas extraordinarios o emergencias, sin embargo, es vital que haya una concientización y claridad entre el colaborador y jefe inmediato sobre qué sí es emergencia y qué no.

Cada día tiene la misma duración, el dividir y asignar una cantidad de tiempo a cada actividad que se realiza en el día, es importante para la optimización de los minutos.

“Puede ser de ayuda el uso de recordatorios en el teléfono, revisar el correo institucional solo por las mañanas y al término de la jornada, hacer una lista de las acciones del día y tacharlas conforme estén concluidas. Ser realista y equitativo entre los pendientes del hogar y los de la oficina”, dice el académico.


Aprovechar el tiempo de recreación y descanso para recargar energía es importante para recuperar fuerzas y lograr un óptimo balance entre los diversos roles que desempeña una persona a lo largo de su día.

“Incluye ejercicios de relajación, pero también date la oportunidad de desconectarte de los dispositivos móviles. A tu regreso al mundo laboral, serás más tenaz para cumplir con objetivos reales, en tiempo y forma”, dice Espinosa.

 


Entre los principales beneficios de encontrar el balance entre la vida profesional y la personal se encuentran:

  • Mejora de la calidad de vida y el estado de ánimo
  • El bienestar físico y mental
  • Facilita la conciliación familiar
  • Reduce el estrés
  • Aumenta la motivación

Si bien los trabajadores tienen derecho a la desconexión digital, es importante que sean ellos mismos quienes ejerzan este derecho y disfruten de sus beneficios sin inhibir sus responsabilidades laborales, encontrando un balance entre los diferentes ámbitos de su vida.

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