entrepreneur
Regresar a edición Pantalla completa Compartir Accesibilidad Tamaño de texto
A- A+
Animaciones
Iniciar sesión
Portada

CÓMO CREAR UN NUEVO MODELO DE NEGOCIO PARA EL PROGRESO DE LA GENTE Y DEL PLANETA

Los negocios son la gran plataforma para el cambio. Aquí algunos consejos para crear una mejor cultura en tu organización.

Por: Pilar García Pichardo Swipe

Continua en la historia

Swipe Desliza a la izquierda para continuar

El modelo capitalista actual nos ha demostrado que la sobreproducción derivada de un consumo desmedido, además de afectar de diferentes maneras al planeta, también está acentuando las brechas económicas entre los países.

No obstante, el estudio Stakeholder Perception Report de Salesforce, nos ha revelado que el 72% de las personas piensa que el capitalismo puede cambiar si se empiezan a tomar medidas inmediatas.

Por tal razón, debemos adoptar nuevos modelos de negocio tales como el Stakeholder Capitalism, que toma al propósito corporativo como base y se traduce en un compromiso con todas las partes interesadas. Bajo este concepto, las empresas ven por el bienestar de empleados, clientes, comunidades y el planeta por igual.


Creo firmemente que los negocios son la gran plataforma para el cambio y la medida en que éstas asuman ese rol es determinante para los consumidores. Hoy más que nunca los clientes exigen saber cuál es el compromiso de las compañías para mejorar el mundo, por lo que tomar acción para tener un impacto positivo es urgente tanto por el planeta, las comunidades y los consumidores.

Poner en marcha un propósito corporativo y que permee a la cultura de toda una organización lleva su tiempo y no es tarea sencilla. Por ello les comparto algunos puntos que podrán guiar a compañías, líderes empresariales, ejecutivos e incluso Pymes en su camino hacia la adopción un nuevo modelo de negocio que sin lugar a duda es necesario.


1. Evalúa qué es lo que tu empresa le puede ofrecer al mundo

Cada empresa tiene un elemento único que puede ayudar a sus clientes y a las comunidades en las que opera. Una forma sencilla es considerar y responder a la siguiente pregunta: ¿qué retos sociales, humanos y medioambientales mi empresa puede ayudar a resolver con sus productos, servicios, experiencia de los empleados e infraestructura?

Una vez identificados estos objetivos, será más fácil tomar acciones que generen un impacto real.

 

 

 


2. Haz más por tus empleados

Creo que una organización que se compromete a hacer el bien suele empezar por sus propios empleados. Ser una organización impulsada por un propósito puede hacerla más atractiva para los candidatos, en particular para las nuevas generaciones, quienes le dan mucho peso a este elemento.

Además de un sueldo justo, es importante brindarles apoyos adicionales para que los colaboradores sientan que están en el lugar indicado y que ahí tendrán la oportunidad de crecimiento.

A partir de la emergencia sanitaria, nosotros hemos escuchado a nuestros colaboradores y algo que demandaban era mayor flexibilidad en torno al home office y apoyos económicos para adecuar espacios de trabajo en casa y hemos comenzado a tomar medidas para responder a estas necesidades.


3. Crea culturas y equipos diversos e inclusivos

Sin duda, un equipo diverso puede ayudar a impulsar el crecimiento económico, a fomentar la creatividad y la innovación, así como a crear competitividad, adaptabilidad y resiliencia.

Debemos entender que la inclusión no es sólo una palabra de moda o una tendencia, sino que es lo correcto y lo más inteligente para contar con el mejor equipo. Un primer paso hacia la inclusión y diversidad viene desde el liderazgo.

Si las personas que se encuentran a la cabeza de la organización transmiten mensajes que van acorde a estos valores, los colaboradores sabrán cuál es la postura de la empresa.


4. Ten en cuenta el impacto ambiental de tu organización

El año 2020 nos ha demostrado que podemos hacer negocios de forma mucho más ecológica. Desde las conferencias en línea hasta la toma de decisiones llevadas a cabo en reuniones virtuales, los líderes empresariales han cambiado a vías más digitales.

Queda en nosotros el recordar que las prácticas sustentables son un hábito diario y no sólo acciones temporales derivadas de la pandemia. Por ello es importante hacer una evaluación de los impactos ambientales que genera nuestra operación y, de ser necesario, modificar nuestros procesos.


5. Incluir programas de donación y voluntariado para tus empleados

Incluso antes de 2020, muchos empleados querían trabajar para empresas que apoyaran la retribución al planeta y la sociedad, ya fuera en forma de donaciones monetarias o de voluntariado. Después de 2020, los ciudadanos esperan aún más que las empresas tomen partido y utilicen sus recursos únicos para hacer el bien.

Con esto en mente, en 2015 algunas organizaciones nos unimos para crear Pledge 1%, el movimiento global para inspirar, educar y capacitar a todas las empresas para que sean una fuerza del bien.

Esta promesa anima a las empresas a dedicar el 1% de su tiempo, producto, utilidad, y/o de capital a mejorar el mundo sin importar su trayectoria, tamaño, o giro, ya que más allá de estos factores, lo importante es que esta filosofía se pueda incorporar en cada compañía.


Aún queda mucho trabajo por hacer, pero ha sido gratificante ver cómo cada vez son más las empresas que se están sumando para tener una mejor cultura empresarial. De hecho, un reporte de Harvard Business Review Analytic Services en colaboración con Salesforce, reveló que el 89% de las empresas encuestadas ha dirigido su propósito corporativo a la salud y seguridad de sus empleados, así como de sus familiares tras el inicio de la pandemia.

Lo mejor de todo, es que estos esfuerzos no se han limitado a únicamente establecer protocolos contra el COVID-19, sino que también se están incluyendo la ergonomía del trabajo desde casa, la salud mental y en mejorar la forma en que se comunican.


Cuando la salud, la seguridad y las políticas sustentables se vuelvan temas prioritarios, muchas empresas sintetizarán los objetivos de responsabilidad social empresarial, DEI (diversidad, equidad e inclusión) y los grupos de recursos para empleados para convertirlos en un modelo operativo vivo y cambiante para el beneficio de los empleados.

Debemos de ser conscientes que todos los colaboradores tienen un papel que desempeñar en el impulso de la cultura empresarial y ningún líder o empleado en solitario, puede tener éxito sin la fuerza de una comunidad que le respalde.

Pilar García Pichardo es directora general de Salesforce México.

También en esta edición

Compartir