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EL HÁBITO HACE AL EMPRENDEDOR

La mente puede recibir la instrucción de alinearse hacia cambios de paradigmas. Conoce cuatro buenas prácticas que pueden llevar tu vida hacia una nueva forma de afrontar retos cotidianos.

Por: Sofía Barrero Swipe

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Si quieres ser emprendedor necesitas saber lo siguiente: los hábitos que adquieras desde el principio de esta etapa, serán los que te facilitarán el camino para lograr tus objetivos.

No solo es suficiente el talento que tengamos, el dinero que invirtamos, ni contar con una gran idea de negocio. Lo importante son las acciones conscientes y repetidas, es decir, los hábitos positivos, los que suman y encaminan.

Y cuando nos decidimos a emprender, paradójicamente los buenos o malos hábitos pueden ser un factor determinante de fracaso o del éxito. Entonces, ¿por qué no aprender buenos hábitos desde el principio, que nos conduzcan al logro de nuestras metas?


No nacimos con hábitos instalados en nuestra mente, sino que los aprendemos lenta pero poderosamente. Hay veces que necesitamos desaprender algunos y aprender nuevos. Una forma de hacerlo es acercarnos a biografías de emprendedores exitosos.

Por ello, me di a la tarea de entrevistar a un joven emprendedor que tengo la oportunidad de conocer, y que nos comparte sus cuatro hábitos ganadores. Él es Mathieu Spadaro. Francés de nacimiento, vive en México por temporadas. Abrió su propia productora hace cinco años, y lleva 10 años trabajando como director independiente en publicidad, videos musicales y documentales.


Como consultora y compartiendo mi propia experiencia como emprendedora, te sugiero apartar tiempo para recibir inspiración. No todo es trabajar en el emprendimiento. En tu subconsciente yace la fuente de dirección para tu proyecto si le dedicas tiempo a llenarte de ideas nuevas y variadas. Te sugiero diseñar un calendario de trabajo, donde dediques tiempo diario a leer, escuchar un podcast inspiracional y navegar por LinkedIn para conocer que están haciendo otros profesionales como tú.


Mat nos recomienda: “Atrévete a rechazar un proyecto. Cuando empecé, quería realizar todas las propuestas que me ponían delante. Me interesaba todo. Mi atracción por el desafío y la creación siempre me atrapó. Entonces me di cuenta de que la elección de un proyecto siempre es a costa de otro o de otra cosa. No puedes hacer todo al mismo tiempo o lo harás a medias. Lo más valioso es el tiempo que le dedicas a las cosas, y la consideración por las personas con las que trabajas. Hoy en día, en mi opinión, la elección de un proyecto también muestra una determinada posición. Tanto para los demás como, sobre todo, para ti mismo. Cada proyecto debe estar en coherencia con tus deseos, y sobre todo con tus valores y filosofía de vida”.

Coincido plenamente. De los mejores hábitos es el enfoque, es saber responderte a ti mismo qué paso sigue; es planear tu día con anticipación. Por la noche, haz una lista de lo que necesitas hacer y cúmplelo. Eso te ayuda a decir que no a lo que puede desviar tu camino. Como nos recuerda Michael Michalowitz en su libro Clockwork, es indispensable salir de la trampa de la sobrevivencia que nos lleva a aceptar un mal proyecto para cubrir la nómina del mes, a aceptar un cliente problemático para obtener ingresos rápidos, ofrecer un nuevo producto para obtener ingresos inmediatos. ¿El antídoto? Organiza tu jornada. Decídete a tener días de trabajo perfectamente planificados. ¡Levántate temprano! Carpe Diem.  Estos microhábitos te permitirán identificar qué es lo que más te conviene, saber decir que no y sumergirte en lo que si debes estar haciendo.


“Hay proyectos por encargo y otros que son propuestas naturales iniciadas por un enamoramiento más personal. Realmente no tengo un secreto milagroso para vender un proyecto, pero creo que ser profundamente sincero tanto en el enfoque como en el interés real por una causa, una marca, un artista o un proyecto, que favorece una colaboración. Por lo tanto, mi trabajo proviene más bien de un elemento de curiosidad. Un trabajo de inmersión y apropiación. Luego exploro las localizaciones, experimento, escribo, discuto la viabilidad con mi equipo creativo y con los equipos técnicos y poco a poco van surgiendo las ideas, nos comparte Mathiew.

En lo personal, lo que me llama la atención de Mat, es que no se detiene si no tiene clientes. Siempre atento a su entorno, observa y propone. Me ha contado como recientemente en un paseo personal por un lugar en Francia, se dio cuenta de un castillo abandonado. Lo que hizo, fue grabar un video con su dron y luego presentarlo al dueño. El resultado fue que lo contrataron para la difusión de este lugar. ¡Esto es hacer que las cosas sucedan! Si en estos momentos de tu vida, no tienes ventas, te invito a que pares la lectura de este artículo y te detengas a imaginar que podrías proponer para hacer que las cosas sucedan para tu emprendimiento, y así como Mat, generar un proyecto a un cliente que podría comprarlo pues de entrada ya le estás ofreciendo una solución.


Sin duda, en el silencio, la recreación, el esparcimiento encontrarás la fuerza para que tu emprendimiento tenga un ritmo equilibrado. Sale de la trampa de tener que estar activo todo el tiempo, pues más trabajo no necesariamente se traduce en dinero ni en éxito.

Recuerda que el buen hábito sí hace al emprendedor exitoso. Aplica sin  demora estas 4 acciones que nos comparte Mat, que en su interior contienen un sin número de microhábitos que estoy segura podrás ir incorporando poco a poco en tu vida emprendedora.

Si tienes dudas en el camino por favor escríbeme [email protected]  y LinkedIn @sofiabarrero

 

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