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Estrategias

¿Eres productivo o simplemente estás ocupado?

No todo lo que hace tu equipo impulsará tu negocio. Reenfoca ese tiempo y energía y emprende el camino hacia el éxito a largo plazo.

Por: Adam Bornstein Swipe

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¿Conoces el viejo dicho “La práctica hace al maestro”? Es una gran mentalidad pero también muy defectuosa. La práctica conduce a la perfección solo si te concentras en las cosas correctas.

Cuando se trata de tu negocio, el ajetreo, también conocido como práctica, puede ser una fachada. Y esto se convierte en un problema aún mayor durante tiempos difíciles, cuando puede parecer imposible mantener el pulso en tu negocio.

Pero no te estreses. Existen algunos sistemas básicos que pueden ayudarte a convertir tu negocio en una máquina altamente eficiente.


Para cambiar el juego, comienza por llevar la puntuación. Los deportes tienen claros ganadores y perdedores, y esos resultados a menudo se determinan mucho antes de que se se enciendan las luces del juego.

Los mejores equipos son conocidos por rastrear todo en el campo de práctica y en la sala de entrenamiento. Deberías hacer lo mismo dentro de tu negocio.

A continuación te recomiendo tres tipos de medición:

  1. Estrategia
  2. Táctica
  3. Tiempo

Estrategia

Debes preguntarte: ¿Cuál es el propósito más importante de mi negocio? Si esto fuera Americano, ese propósito sería “ganar el Super Bowl”. Para tu empresa, el objetivo podría ser generar 1 millón de dólares en ingresos este año, adquirir 10 nuevos clientes o cualquier otra métrica que determine tu éxito.

Una vez que hayas hecho esto, elabora algunas subestrategias: cosas específicas que tu empresa debe hacer para lograr ese objetivo más elevado. Sé claro acerca del por qué cada enfoque te dará un resultado ideal.


Lo que se mide se gestiona.”

Peter Drucker

Táctica

Después de la estrategia, pasarás al nivel táctico. Dentro de cada una de tus subestrategias, describe de tres a cinco cosas que harás para ejecutar la estrategia y establece metas específicas para cada táctica. Querrás algunos indicadores clave de rendimiento (KPI) u otras formas de realizar un seguimiento de tu éxito en el camino.

Observa lo que estamos construyendo aquí: se trata de un plan de juego de varios niveles, con formas de medir el éxito a lo largo del camino. Si tienes un objetivo principal y tres subestrategias con cinco KPI tácticos cada una, acaba de crear 15 tácticas para medir.

Sé consciente de cómo funciona todo junto. No las 15 cosas van a funcionar; te quedarás corto en algunos objetivos. Pero ahora tienes claridad sobre lo que funciona y lo que no.


Tiempo

La pieza final es el tiempo, y es esencial. Las empresas suelen dedicar tiempo a trabajos que no se alinean con sus estrategias principales. Eso significa que no hay forma de medir si está afectando el resultado final.

Para solucionar este problema, configura un sistema de gestión de proyectos. Necesitas transparencia total sobre quién está trabajando en cada proyecto, cuándo comienza, cuándo termina y cómo se alinea con cada estrategia y táctica.

Luego, da un paso atrás y pregunte: ¿Mis mayores inversiones de tiempo están dando mis mayores recompensas?

La respuesta puede ser no. De hecho, puedes descubrir un montón de esfuerzo en vano. Esa es una lección frustrante, claro, pero también puede ser el mejor de los casos: ¡estás teniendo éxito a pesar de las ineficiencias! Eso significa que Tu crecimiento potencial es muy alto.



Una vez que creas este tipo de infraestructura, es fácil evaluar las formas en que empleas el tiempo. También mejorará el enfoque de tu equipo y los capacitará para corregir el rumbo por su cuenta. Cuando eso sucede, puedes tener más confianza en que las pequeñas decisiones de tu equipo están alineadas con los grandes resultados, y puedes dedicar menos tiempo a preocuparte y más tiempo a planificar el crecimiento futuro.

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