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Estrategias

¡NO TE DEJES INTIMIDAR!

Está bien empezar en “chiquito” y con poco capital. Aquí tienes algunas estrategias para crecer orgánicamente.

Por: Claudia M. Sheppard Swipe

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Aunque sé que es muy fácil sentirse intimidado por los grandes de la industria en la que se quiere competir, hay formas de crecer sin necesidad de invertir grandes cantidades de dinero, y convertir una idea de emprendimiento en un negocio rentable.

Sí, es verdad que parece muy difícil competir contra ellos, no solo están establecidos y cuentan con un posicionamiento sólido en el mercado, sino que además tienen el presupuesto para desarrollar herramientas que los ayuden a atraer más clientes, servirlos y retenerlos. Pero recuerda la historia de David y Goliat, el pequeño que derrotó al gigante.

Si te dijera que es posible lograr tu primer millón de dólares sin necesidad de grandes inversiones, ¿tomarías el riesgo de intentarlo?

No será fácil y sí tomará tiempo, pero es totalmente realizable.


En 2010, Sean Ellis creó el término growth hacker para nombrar un nuevo puesto de trabajo enfocado 100% en el crecimiento de la empresa. Como consultor, Ellis lanzó con éxito varias startups de manera acelerada, solo que, llegado el momento de involucrarse con un nuevo proyecto, le resultaba difícil encontrar a alguien que lo reemplazara.

Después de que se diera a conocer este término y su significado, rápidamente se convirtió en la nueva forma de lanzar startups. Con grandes casos de éxito como Dropbox y Airbnb, hoy las grandes marcas han adoptado esta nueva forma de crecer y han creado departamentos en sus empresas que se dedican a hackear el crecimiento.

 


El objetivo de las estrategias de growth hacking es adquirir la mayor cantidad de usuarios en poco tiempo y con poco presupuesto.

Hoy te quiero compartir un modelo para hackear el crecimiento en tu negocio de manera orgánica y sin necesidad de invertir en publicidad. Quiero imaginarme que hoy tu negocio o proyecto depende de ti. De tu tiempo, tu esfuerzo, tu creatividad, tu energía… Quieres tener un alto impacto en el mundo, quieres alcanzar a más personas, pero conseguirlo depende de una sola: tú.

Para hacer un edificio muy alto tienes que empezar con el primer piso. Tus cimientos deben estar listos para recibir 15 pisos encima. Esto quiere decir que, para poder crecer es fundamental construir primero bases fuertes que garanticen que el edificio no se vendrá abajo.


Ya sea que te conviertas en el número uno en eso que quieras hacer y que tengas un modelo de negocio que tenga sentido; o bien que exista una conexión entre la demanda del mercado, tus habilidad y talentos, y que el mercado te vea como líder de opinión y autoridad para que quiera invertir en ti. Debes contar además con una oferta, producto o servicio “validado” por tus clientes, es decir que quieran pagar por lo que tú ofreces.

¿Tienes claro a quién sirves? ¿Sabes qué retos enfrenta tu cliente ideal? ¿Tienes identificadas las características de tu oferta con la que vas a ayudarlos a resolver su dolencia o deseo?


Tu oferta debe construirse a partir de lo que quiere tu audiencia y no de lo que tú crees que ellos quieren. Como primer paso, sal y entrevista a tus clientes actuales o futuros. Pregúntales por sus deseos, lo que les preocupa y motiva. Si se sienten inestables o en balance.

Al conocer esto entonces podrás saber qué necesitan de ti. Te ayudará a que tu oferta no sea solo una aspirina para calmar su dolor sino una solución de raíz. También te permitirá obtener resultados tangibles y sostenibles, y aumentar tu credibilidad, porque se basará en testimonios reales. Este paso es esencial para crecer orgánicamente, ya que aprenderás a hablar de las cosas que necesita tu audiencia y no de las que tú crees que necesita. Tu comunicación será mucho más efectiva porque sabrás cómo piensa y qué siente, y eso te ayudará a relacionarte con ella de mejor forma.


Para conectarte con tu audiencia puedes crear estrategias simples y además gratis. Por ejemplo: puedes crear un Podcast, una cuenta en Instagram, tu propia comunidad en Facebook, lanzar un canal de Youtube o incluso tener un Blog. Lo importante es que te comprometas con la estrategia que selecciones.

Si decides usar redes sociales, mi recomendación es que te enfoques en una o dos plataformas y aprendas a dominarlas.

Cuando empieces a crear tu comunidad, lo que harás es enfocarte en generar valor. Comunícale tus mensajes de forma atractiva, divertida, agradable, auténtica, que realmente conecte. Siempre les digo a mis clientes que escriban como si le hablaran a su mejor amigo, pero siempre demostrando autoridad en el dominio de su oferta o especialidad.


Te recomiendo compartir contenido de tres a cinco veces por semana y hacerlo de manera consistente. Para la creación de contenido puedes combinar historias personales, estilo de vida, encuestas, preguntas, dolores y deseos, soluciones, recomendaciones, testimonios de tus clientes, algunos de tus secretos como “los 5 tips” para lograr un resultado, entre muchas otras.

Puedes mezclar un post largo, corto, con imagen, sin imagen, video grabado, un live o un cuestionario y, además, cada vez que tengas un lanzamiento, agregar un llamado a la acción.

Lo increíble de estas estrategias orgánicas es que, además de ser gratuitas, te permiten estar probando todo el tiempo, corregir, pulir, mejorar e incluso ver cuál de todas las versiones que has lanzado genera el mayor impacto. Así que, ¡sé creativo, no te limites y crece aprendiendo!


A mí me pasó que, después de publicar contenido de manera constante, de aprender de mis oportunidades y de hacer pruebas A/B, logré que uno de mis contenidos se hiciera viral. La diferencia principal es que esta vez utilicé información que mis clientes me dieron.

Después de hablar con muchos de ellos y poner atención a sus palabras, me di cuenta que, después de trabajar conmigo, sentían que les había “puesto un cuete” y se sentían imparables. Eso me dio la idea de utilizar un término (slang) que es muy común en México para referirse a traer la energía alta. Invité a mis clientes potenciales a conocer mi método de trabajo con la promesa de que los haría salir de su zona de confort, ya que era especialista en “poner un cuete” para así crecer su vida y su negocio.

Aunque dudé en lanzarlo, volví a mi principio de hablar con mi audiencia como si estuviera platicando con mi mejor amiga, así que lo lancé a pesar de mis dudas. Ese post logró en ese momento los ingresos más altos en la empresa. Un solo post que después de meses, me sigue generando tráfico y me sigue generando ventas, además de que se convirtió en un diferenciador.


En otra ocasión, ofrecí una entrevista con un líder de opinión en la que tuve oportunidad de compartir mi historia de vida y carrera. Este video logró más de 3 millones de reproducciones en sus primeros meses de lanzamiento y a la fecha se ha compartido miles de veces por todo el mundo. Recibo diariamente mensajes de personas de los cinco continentes compartiendo su propia historia y agradeciendo mis palabras.

Estas dos acciones me ayudaron a aumentar los seguidores en mi cuenta de Instagram de manera acelerada y a tener una saturación de solicitudes de amistad en Facebook, todo esto de forma orgánica y sin invertir un solo dólar. La clave está en ser constante, no desesperarte y saber que lo más importante es impactar una vida a la vez.


Así que recuerda que para utilizar el crecimiento orgánico como estrategia para lanzar o crecer tu negocio debes:

  1. Conocer a tu audiencia de manera profunda.
  2. Conectar a través de tu contenido.
  3. Dominar una o dos redes sociales.
  4. Generar contenido de valor de manera consistente.
  5. Ser creativo, no limitarte y probar.
  6. Lo más importante: hablarle a tu audiencia como si fuera tu mejor amigo.

Esta misma estrategia de crecimiento orgánico la puedes replicar en otras redes o en otros medios; por ejemplo, tu base de datos de correos electrónicos. Piensa en crear una secuencia de correos que sean atractivos. Tal vez tu audiencia no va a leer todos los correos que les envíes, pero vas a estar presente en su bandeja de entrada. Es como las historias en Instagram, o los posts en Facebook, o los tuits en Twitter… Tal vez no leen todo lo que compartes, pero siempre estás presente.


El objetivo del crecimiento orgánico es lograr que tu cliente potencial te conozca, que crees una conexión verdadera y puedas hablar con ellos sobre cómo tu servicio o producto va a resolver sus dolencias y deseos. Si logras esto, cada vez que pongas un cliente al teléfono será más fácil y rápido cerrar la venta, ya que estuviste construyendo tu mensaje de manera previa.

Por último, te quiero dejar un tip poderoso: Muchos emprendedores dedican más tiempo en construir una nueva audiencia en lugar de crear una conexión con su audiencia actual y con las personas que ya alguna vez se interesaron en su oferta, aunque en ese momento no estaban listas. No las abandones, es probable que tengas en ellos un tesoro escondido de indecisos que luego se podrían convertir en clientes satisfechos y tus grandes promotores.

Claudia M. Sheppard es emprendedora mexicana, estratega y coach de negocios, CEO y Fundadora de The Latin Powerhouse.

Puedes contactarla en: [email protected] o seguirla en Instagram en: @claudiamsheppard

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