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UN PUESTO DE LIMONADAS: ¿QUÉ PUEDE APRENDER UN NIÑO?

El emprendimiento infantil es más que una buena idea. Ayuda a desarrollar las habilidades para que los pequeños tengan la capacidad de prosperar en su vida futura.

Por: Roberto A James López Swipe

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Seguramente has escuchado del famoso Lemonade Stand que muchas niñas y niños en Estados Unidos tienen durante su infancia o la venta de galletas que realizan las niñas Scout. Estas actividades de emprendimiento desde temprana edad son mucho más poderosas de lo que te imaginas.

Vender una limonada va muchos más allá de solo pasar una linda tarde con los amigos. Tiene que ver con comprar los limones, saber dónde hacerlo y que tienen un costo. Lo mismo sucede con el azúcar, los vasos y el hielo.

Preparar la limonada, conocer los ingredientes es un proceso que nunca olvidarán. Tampoco buscar la mejor ubicación afuera de la casa o en el jardín con un increíble letrero hecho a mano.


Esto es solo la preparación para tener listo el puesto de la limonada, una vez que se abren las operaciones del día, las niñas y los niños deben vender, contestar cada una de las preguntas de los clientes, también aceptar varios no e incluso comentarios de clientes que les dirán que la limonada no estaba tan rica como ellos hubieran esperado.

Además, tendrán que llevar el control de pagos, con sus respectivas sumas y restas para dar cambio, estar sentados por minutos sin que lleguen los clientes, etc. Y si logramos que esta actividad no sea solo un día, pero varias veces durante el mes o durante el año, el aprendizaje de cada una de ellas y ellos será increíble.


La exposición al mundo emprendedor ayuda a los pequeños a desarrollar su confianza en sí mismos. Para llevar a cabo un esfuerzo emprendedor, es esencial poder negociar con confianza de uno mismo su producto y servicio. Al aprender, a los niños se les enseña a expresarse y transmitir bien sus puntos para cerrar un trato.

También suele implicar la comunicación con personas con las que un niño no necesariamente habría estado en contacto en otras circunstancias. El desarrollo de buenas habilidades de comunicación es parte integral de una mejor persona.


Competencia y diversión

El emprendimiento infantil tiene muchas ventajas, en primer lugar, para muchos pequeños es la oportunidad de aprender en un esquema distinto al escolarizado, es un formato lúdico que pareciera tener pocas reglas, es un ambiente de aprendizaje distinto a un salón de clase y generalmente se realiza en equipos. También, existe una sana competencia por lograr llegar a los objetivos propuestos y están llenos de una sana diversión.

Mas que técnicas de emprendimiento, donde no se les enseñan a los niños el cómo preparar un modelo de negocio o las técnicas para prototipar, el emprendimiento infantil trabaja mucho más de cerca con las soft skills de los infantes y sobra decir que vamos de gane, ya que, en ocasiones, en nuestro sistema educativo tradicional no se logra desarrollar al 100% estas habilidades.

 


Todo un proceso lúdico del emprendimiento infantil logra que ellas y ellos, tenga una apreciación del valor del dinero. Ya no será lo mismo que un niño de siete años crea que 100 pesos son una pequeña cantidad de dinero, sabrá que con ella se pueden comprar tres kilos de limones, unos cuantos vasos, el azúcar e incluso un plumón para diseñar un increíble letrero promocional.

Para muchos padres de familia este es el aprendizaje de gran valor que reciben sus hijos: más allá de entender los requerimientos para comprar la materia prima, aprenderán a reconocer el valor del dinero que viene como resultado del emprendimiento y de un trabajo bien realizado.


Mejores relaciones

Otra de las habilidades blandas o suaves que se desarrollan son las relacionadas con la interacción con otros; sea con niños o adultos, familiares o extraños que pasan por una limonada. Se viven todo tipo de interacciones, frustraciones, emociones que harán que los pequeños, sin tomar una clase real de ventas, se conviertan poco a poco en mejores vendedores a lo largo del tiempo; y no necesariamente de limonadas, pero si con cada uno de los proyectos que decidan iniciar en su vida.

Desde mi experiencia dando clases en nivel licenciatura les puedo compartir que los alumnos que tuvieron una experiencia de emprendimiento infantil participaron en grupos de liderazgo o de algún tipo de acción social o impacto social (Scouts por ejemplo) tendrán de alguna forma ciertas habilidades suaves más desarrolladas que otros jóvenes. Y no se trata de posibilidades económicas, pero si de dejar que estén expuestos a diferentes motivadores experienciales durante sus primeros años.


Una razón más para seguir motivando el emprendimiento infantil es que los participantes también aprenden a fijar objetivos. Este tipo de actividades generalmente tienen una meta que cumplir: vender durante un día la mayor cantidad de limonada, fijar las ventas de un día, lograr un esquema de búsqueda de clientes semanales, entre otros.

Como bien sabrás, hablar de conceptos como objetivos y metas no es tarea sencilla y un poco más complicado con menores de edad, pero si lo hacemos a través de actividades lúdicas y de aprendizaje experiencial será mucho menos complicado.

Finalmente, otro tema que desde temprana edad podemos ir inculcando a través del emprendimiento es el uso de materiales que no contaminan, de utilizar materiales biocompostables, de evitar contaminar el ambiente, etc. Estoy seguro de que el tema lo entenderán muy rápido ya que son extremadamente conscientes de las repercusiones de no hacerlo.


El gran reto

Hemos platicado de varias razones por las cuales el emprendimiento infantil tiene muchas ventajas. El reto es que falta mucho para detonarlo en todas las niñas y niños de México. Vamos tarde cuando el primer encuentro con el emprendimiento es en la preparatoria; y no se trata de crear empresas exitosas, sino de vivir la experiencia y desarrollar cada una de las habilidades que hemos mencionado.

Necesitamos tener muchas mas iniciativas para impactar a muchos; más laboratorios de emprendimiento infantil en primarias y secundarias, más emprendedores desarrollando empresas que ayuden en el tema; más maestros capacitados en temas de emprendimiento para que lo puedan transmitir a sus alumnos, o al menos lo vean como un mundo de posibilidades para construir un mejor futuro.

Asimismo, encontrar formatos para que el tema sea visto como algo importante por los padres de familia y en la próxima ocasión que en la escuela de los hijos se organice un bazar o una venta de productos apoyen y acompañen con muchas ganas. Al hacerlo, estarán desarrollando a un mejor individuo.


Un mejor futuro

El emprendimiento infantil es mucho más que una buena idea, debería ser obligatorio en todos los planes de estudio desde primaria hasta preparatoria, pero en lo que ese momento llega, sigamos impulsándolo. Las habilidades que se desarrollan al enseñar emprendimiento prepararan el escenario para tengan la capacidad de prosperar.

El objetivo no es la fabricación de galletas o de limonadas, pero si las lecciones subyacentes que se aprenden a través del emprendimiento, que les brinda las habilidades que los llevarán no solo a lo largo de sus carreras académicas, sino también en sus vidas personales y profesionales, así como a medida que crecen y se convierten en adultos. Pronto tendremos el día del niño, ¿no crees que un excelente regalo podría ser un kit de emprendimiento? ¿ O vivir una experiencia emprendedora con tus hijos?

Roberto A James López es director de Emprendimiento en el Tecnológico de Monterrey-Toluca

Puedes escribirle a: [email protected]

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