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Diablos de Ocumicho

La historia que hay detrás de esta ingeniosa artesanía michoacana.

Por: Jimena Sánchez Gámez Swipe

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Existe en Michoacán una comunidad purépecha dedicada al arte de crear figuras de barro policromado, sólo que las suyas son a veces mordaces, otras ingenuas.

Se trata de los traviesos diablos de San Pedro Ocumicho, tan rodeados de historias, de inventiva.


La revolución

En Ocumicho solía trabajarse la piel, había curtidores y zapateros. Vino la Revolución, se hizo imposible la cría de ganado.

La gente, arruinada, encontró en la alfarería sustento. Alcancías y silbatos como pájaros formaban parte de la juguetería de barro que se volvía tradición.

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Marcelino
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Los diablos hechos de arcilla no aparecieron hasta los años sesenta del siglo xx. Su existencia está ligada al mítico Marcelino Vicente, un joven de la comunidad al que se atribuye la creación de los mismos. Historias en torno a su vida y legado, hay muchas.


Las mujeres

Si bien pueden encontrarse unos cuantos hombres artesanos en Ocumicho, al parecer fueron las mujeres quienes mejor aprendieron de Marcelino. Herederas de su amor por la fantasía, ahora son ellas las encargadas de darle forma a las endiabladas figuras del pueblo. _________


Elaboración

Para moldear los diablos, se utiliza arcilla de San José de Gracia. Luego de hornearlas, las piezas se pintan con blanco de España, se recubren con anilinas o pinturas vinílicas, y se barnizan ya secas para darles ese lustroso acabado final.       ______________

Flickr : Roͬͬ͠͠͡͠͠͠͠͠͠͠͠sͬͬ͠͠͠͠͠͠͠͠͠aͬͬ͠͠͠͠͠͠͠ Menkman

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El mito

Dicen los del pueblo que al diablo le daba por meterse en los árboles y acabar con ellos; entraba en los perros, enfermaba a la gente, la volvía loca.

Había que darle un sitio donde pudiera estar sin perturbar a nadie.

Ese lugar fue el barro, de ahí el quehacer artesanal de esta región michoacana.

Flickr JosEnrique

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El humor

Los diablos son irreverentes, están llenos de erotismo y vivacidad. Se entregan lo mismo a los placeres que al devenir cotidiano.

Cuando no se abrazan amorosamente, aparecen montados sobre alguna otra figura. Sacan la lengua, toman Coca Cola, patinan, se ríen.

FB: Ocumicho Michoacán México

Las Fiestas

El cornudo forma parte de la imaginería católica y se encuentra presente en las pastorelas de Ocumicho.

En esas ocasiones, son danzantes de carne y hueso quienes se disfrazan de apóstoles, ermitaños y diablos. Los de barro quedan fuera de todo nacimiento.

Simbología

Aunque están hechos para el exterior, para ser vendidos, los diablitos no son ajenos a las alegorías. Se les decora con rayas para recordar antiguas batallas tarascas.

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